VIDA Y SALUD

Domingo 16 de Abril de 2006

Terapia reparadora:
Psiquiatra revela el estado mental de los colonos de Villa Baviera

Por primera vez el doctor Niels Biedermann entrega detalles del trabajo terapéutico que realiza hace un año en esa comunidad. Cuadros depresivos, crisis de pánico y de angustia están entre las patologías.

FREDY ALIAGA, MARÍA PAZ CARVAJAL y CARMEN RODRÍGUEZ

"Cuando desperté el lunes, tuve la sensación de que no podía ser cierto, que había tenido una pesadilla todo el fin de semana". Niels Biedermann, destacado psiquiatra chileno-alemán, ha trabajado con enfermos muy graves y con víctimas de violaciones a los derechos humanos, pero lo que encontró en su primera visita a Villa Baviera fue distinto a todo lo que había visto anteriormente.

Ha pasado un año desde que Biedermann, convocado por el Consulado alemán, se hizo cargo del proceso psicoterapéutico de esta comunidad. Un camino largo y cuyo dolor se revive diariamente; más aún en semanas como ésta, en que se anunciaron nuevos procesamientos a catorce de sus miembros.

La noticia entristece a Villa Baviera pero, a la vez, admiten que es un paso necesario del proceso que están viviendo. "Queremos que se haga justicia, pero duele mucho ver a gente de nuestra comunidad involucrada en estos hechos", dice Dennys Ricardo Alvear (46), quien llegó a la Colonia a los 13 años.

En Villa Baviera "hay muchos que no duermen, y varios que no pueden pensar bien", dice Tabea Szurgilies, paramédico del lugar. La mayoría de las personas de la tercera edad padece de insomnio. Sin embargo, muchos no se han acercado a la terapia.

Cuadros depresivos, algunos agudos y otros bipolares, crisis de pánico y de angustia, y un par de trastornos psicóticos fueron algunas de las patologías con las que se encontró en Villa Baviera el equipo terapéutico formado por Biedermann, su hija Karin (psicóloga) y la terapeuta Susan Bauer.

Pero, sobre todo, advirtieron que el gran paciente era la colonia entera, y comprobaron que era necesaria una gran intervención psicosocial, y que la sanación debía darse en un proceso colectivo.

Este equipo empezó a viajar cada dos semanas para atender a las cerca de 40 personas de todas las edades que se acercaron voluntariamente a ellos. Algunos meses después de iniciar la terapia, unos 20 partieron a Alemania a intentar rehacer su vida.

De los que se quedaron aquí, algunos tienen tanto sufrimiento que ni siquiera pueden enfrentarlo; otros sí están haciendo un doloroso proceso terapéutico y con buenos resultados.

La cárcel interna

El primer gran desafío que enfrentan los psicoterapeutas es romper con el encierro mental de los colonos. "Se ha derrumbado la cárcel externa (el portón que mantuvo a los colonos encerrados por casi 40 años), pero la cárcel interna todavía está presente", dice Biedermann.

Esto se explica por las técnicas de manipulación que usó Schaefer durante décadas, muy semejantes a las de "lavado de cerebros", relata el psiquiatra. Los colonos fueron aislados del mundo exterior, haciéndoles creer que el "Reino de Dios" estaba en Villa Baviera.

No se les permitía tener ningún vínculo personal ni familiar entre ellos. Los niños eran separados de sus padres y el único que les podía ofrecer protección era Schaefer. Toda iniciativa personal era castigada. Y a los que alguna vez intentaron escapar se les aplicó electroshock y potentes psicofármacos.

En este contexto, los colonos crecieron saltándose la necesaria etapa de rebeldía de la adolescencia, lo que produjo una masiva infantilización. Muchos presentan un aire de niños grandes, pero con una persistente desconfianza en el mundo exterior y en el resto de las personas, grafica el doctor Biedermann.

Cuando este mundo protegido se rompe, con los procesamientos judiciales a Schaefer y sus jerarcas, viene el shock de los colonos, muchos de los cuales habían reprimido a sus compañeros, porque creían que de esa manera los "salvaban" del mundo exterior.

Sexualidad inhibida

Hoy, el ajuste entre estas dos realidades es un proceso largo, explica el psiquiatra. Es darse cuenta de que nada es como lo creyeron, que su única figura paterna y "semidios", Schaefer, los engañó para conseguir sus fines pedófilos, entre otros delitos.

Los terapeutas están tratando los síntomas postraumáticos de estas personas. Y las están apoyando en la formación de los vínculos personales. Una gran ayuda en esto, dice Biedermann, ha sido la nutrida formación de matrimonios dentro de la comunidad. "Una vez que cae Schaefer, ellos empiezan a buscar su seguridad dentro de la pareja".

Pero el proceso de formar familia ha tenido sus complejidades. Por un lado, varios de ellos tienen problemas de inhibición en su vida sexual. "La sexualidad fue condenada durante mucho tiempo. Por eso, no es raro que las personas estén con dificultades en ese plano", explica.

Además, muchos de ellos están formando familias a una edad en la que ya no pueden tener hijos. "Algunos se han hecho tratamientos de fertilización asistida y muchos sueñan con adoptar. Los que tienen niños se han interesado en hacer con nosotros un taller sobre cómo ser padres, ya que no tienen modelos de paternidad. Y fue una buena experiencia".

El proceso será largo: generar confianzas es algo que sólo se da con el tiempo.

Además, muchos de ellos "están atados a una lealtad arcaica e inconsciente a las antiguas estructuras". Pero ya en un año se han visto avances.

Hace pocas semanas estuvieron en la villa dos psiquiatras y académicos de las Universidades de Bonn y de Berlín, quienes habían venido hace un año, y que ahora constataron los avances que ha tenido la comunidad.

Y también quienes están en tratamientos individuales dicen sentirse mejor, asegura Dennys Alvear. Incluso la persona de más edad que se atiende, una señora de más de 80 años, ha dicho que se siente "feliz".

Cambios radicales

Por su pasado, a los ex colonos les cuesta innovar y tomar decisiones, pero ya han surgido iniciativas.

Por ideología, siempre fueron restrictivos con los deportes, pero este año hombres y mujeres desempolvaron sus antiguos trajes de baño y partieron a unas termas. Tanto se animaron que ahora están construyendo una piscina.

Pretenden crear un hogar de ancianos y un proyecto inmobiliario (Aldea Rural) para mejorar la carencia de viviendas y la intimidad familiar.

Se instaló un pequeño bar y un minimarket con venta de alcoholes. También se han celebrados bodas con fiesta.

Asimismo, se capacitan para hacer sus empresas privadas. Y hasta crearon su página web: www.villabaviera.cl.

COMUNIDAD

CERCA DE 250 habitantes residen hoy en Villa Baviera. La mayoría de ellos son mayores de 30 años.

IMPRESIONES

NIELS BIEDERMANN,

psiquiatra

"Cada vez que los habitantes de Villa Baviera toman contacto con el mundo externo y ven cómo es una familia normal, es doloroso para ellos contrastarlo con lo que les tocó vivir".

HERMAN SCHWEMBER,

delegado-gobernador de Villa Baviera

"Ellos están viviendo un proceso que implica reconocer lo que fue su realidad y de arrepentirse de sus errores. Tienen que aprender a reconciliarse con su propio pasado".

VISIÓN DE LOS CRÍMENES

HERBERT MÜNCH (71),

ex conductor del bus escolar.

"He escuchado versiones, pero nadie sabe cuál es la verdad. Es un tema de la justicia ahora. Estamos más tranquilos, pero nuestros actuales problemas son los procesos judiciales y las medidas precautorias sobre los bienes y empresas".

GABRIELE SCHMIDTKE

(52), media hermana de Hartmut Hopp.

"No puedo decir nada porque no tengo idea sobre lo sucedido; yo estaba niña. Mi madre ha sufrido mucho (por lo del doctor Hopp), pero ahora es un tema judicial. Lamento no tener hijos y ahora busco la posibilidad de adoptar un niño".

REINHARD SCHOLZ LOUBE (49),

supervisor forestal.

"Estamos un poco asustados y no sabemos qué es lo que va a pasar. Ojalá termine pronto todo esto, porque lo necesitamos para ser felices. Lo más grave es que faltan muchos niños, al menos dos generaciones".

DENNYS ALVEAR (46),

ejecutivo de empresa.

"Sentimos vergüenza, frustración y dolor por lo ocurrido sin nuestro consentimiento. Se ha conversado con personas involucradas sobre la veracidad de los hechos, pero nunca quisieron dar respuesta. Sólo por la prensa y los tribunales nos enteramos".


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Pese al dolor que les trae asumir su historia, los habitantes de Villa Baviera tienen fe en el futuro y, de a poco, van trabajando en rearmar sus vidas. No sólo están intentando renovar sus empresas, sino que empiezan a disfrutar cosas nuevas como una piscina que está en construcción.
Pese al dolor que les trae asumir su historia, los habitantes de Villa Baviera tienen fe en el futuro y, de a poco, van trabajando en rearmar sus vidas. No sólo están intentando renovar sus empresas, sino que empiezan a disfrutar cosas nuevas como una piscina que está en construcción.
Foto:PABLO MARDONES


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