ARTES Y LETRAS

Domingo 21 de Agosto de 2005

EXPOSICIONES. ArtEspacio, Animal y Centro Cultural Mapocho:
Artes visuales e ilusión

Tres muestras que juegan con el tratamiento del efecto ilusorio. Y una exposición con obras del Dalí tardío se exhibe en Cultural Mapocho.

WALDEMAR SOMMER

Desde puntos de vista diferentes, tres expositores de estos días, igualmente distintos entre sí, coinciden en el tratamiento del efecto ilusorio. Dos de ellos son jóvenes chilenas, mientras el tercero resulta un venezolano famoso en todo el mundo: el recién fallecido Jesús Rafael Soto (1923-2005). Para quienes conocieron su inolvidable retrospectiva de 1999, en Santiago, puede aparecer un conjunto menor el que hoy ofrece Galería Artespacio. Es justo reconocer, no obstante, que participan en él obras muy atractivas, si bien la gran mayoría no constituye piezas únicas. Encontramos, en efecto, ediciones de hasta 200 ejemplares de sus serigrafías y hasta de poco más de 100, en el caso de sus notables construcciones volumétricas.

Pero detengámonos mejor en la genuina ilusión de movimiento que consigue el maestro geométrico de sus trabajos. Si los ejecutados a través de un op art en tres dimensiones llegan a marearnos con su aparente y fascinante movilidad, los grabados emergen más parcos en ese sentido. Así, sus cuadrados de color, en relación al soporte a rayas blancas y negras, ya se hunden o sobresalen, ya titilan con discreción. Acaso la lámina más elocuente, en cuanto a vibración cromática y a ambigüedad volumétrica, corresponda a la N° 14 de la exposición.

Y de la abstracción pasemos al contrapuesto ámbito del objeto, manejado con destreza y personal inventiva por las dos artistas de Galería Animal. Así, Livia Marín comienza por deslumbrar al espectador. Mejor escenario que el actual cubo blanco no pudo tener su instalación. La integran combinaciones de los más vulgares y variados objetos, velados e iluminados dentro de una estantería cerrada que cubre un muro completo de la sala. Además de la luz que, a la vez, hace flotar al conjunto e impregna con mágica sugerencia a cada uno de sus fragmentos, la disposición rítmica impone su poder ordenador y vigoriza la potencia visual. De ese modo, desarrolla un peculiar ritmo 1, 2, 3 mediante las inidentificables figuras corpóreas que se alternan en cada sector; mediante siluetas de líneas curvas, verticales y oblicuas; mediante transparencias, sombras y color. Por momentos, uno cree hallarse tanto frente a los envases de la más sofisticada de las perfumerías como ante las edificaciones de la más fantástica.

El Dalí último

Existe una inesperada correspondencia entre la artista de la planta baja y la del segundo piso de Animal, la poco conocida fotógrafa Paloma Villalobos. Es que también nos ilusiona, ahora con hazañas construidas a partir de banales trozos de juguetes o de vegetación ordinaria, semienterrados en una nieve que no es más que sal común. Empero, aquí la distorsión de los tamaños tiene la última palabra. Con ello se consiguen refinadas fotografías, cuyos coloridos se restringen a no más de dos: verde, rojos que se suman al blanco unificador. Se nos convence, entonces, que observamos las consecuencias de una tormenta invernal sobre aviones accidentados irreparablemente, sobre macizos edificios, sobre simples plantas de un jardín. El interés de la presente propuesta resulta innegable.

Integrantes de la Colección Clot y muy bien montados en la Sala de las Artes del Centro Cultural Estación Mapocho, se exhiben esculturas y grabados de Salvador Dalí (1904-1989).

De los bronces -tanto ediciones únicas, como de 8 y 99 ejemplares cada una- podemos decir que poco se parecen a los que guarda el santiaguino Museo Ralli. Es que los volúmenes visitantes proceden de bocetos, ejecutados directamente en cera por el controvertido artista, entre 1971 y 1981. Productos apresurados, poseen el mérito de constituir un agitado, un movedizo magma metálico, capaz de reflejar de un modo esquemático la verba onírica, por entonces bastante disminuida, de su autor. Ciertas piezas hasta ostentan un empuje monumental. Por ejemplo, entre las cinco de grandes dimensiones, "Trajano a caballo" -de inspiración clásica-; entre las pequeñas, "Dulcinea". "Alma del Quijote" recoge, por su parte, ecos evidentes del cubismo.

Respecto a la obra gráfica de Salvador Dalí que nos visita en esta muestra, aporta trabajos de 1958 en adelante. Podemos dividirla en dos grupos, quedando: el protagonizado por amplias figuras solas y el animado por múltiples personajes.

A través de esta última agrupación y con la concurrencia del color se consiguen, sin duda, los logros más atractivos. Correspondientes a la fecha más antigua, las 20 xilografías "Le tricorne" conservan todavía la frescura inventiva y la plenitud lineal del maravilloso dibujante que fue Dalí.

A su rica ornamentación -sobre todo volátiles mariposas-, añaden la concurrencia protagónica de sombras sugerentes. De 1966-1967, las siete puntas secas de "Tauromaquia surrealista" ofrece fantasías fúnebres de genuina iconografía: el piano en la procesión, los dignatarios católicos, por ejemplo.

También descuellan, ya de 1974, las doce láminas de "Aprés 50 ans de surrealisme".

De líneas menos vigorosas y en ediciones de 35 ejemplares, muestran atractivas simplificaciones formales. En el resto del muy numeroso conjunto abundan reiteraciones de la imaginería más característica del artista catalán, aunque no faltan elegantes desplantes de dibujo e inventiva onírica admirables.

En las 150 litografías que ilustran la "Sagrada Biblia" priman las figuras solas, elementos tomados de la abstracción -sobre la base de manchas y explosiones cromáticas- y un fuerte sentido pictórico.



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Grabado. Uno de los géneros mejor representados.
Grabado. Uno de los géneros mejor representados.
Foto:Escultura Dalí. De su época tardía.


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales