ARTES Y LETRAS

Domingo 14 de Julio de 2002

EXPOSICIONES. Museo Nacional de Bellas Artes. Galería Animal y Gabriela Mistral:
Cucos y geometrías

Desde los textiles de Virginia Huneeus, videos de Mónica Castillo, las pinturas geométricas de Patrick Hamilton y la "Histeria Privada", de Voluspa Jarpa.
Waldemar Sommer

La abstracción geométrica abre y cierra la obra de Virginia Huneeus correspondiente al período 1965- 2002. Destaca, sin duda, la autora dentro del ámbito geométrico de nuestro país, escaso en artistas de valor auténtico. Su actual retrospectiva - Museo Nacional de Bellas Artes- está para probarlo. De ese modo, ya sus primeros aportes abstractos, además de grandes en dimensiones físicas, se muestran monumentales. Tenemos los testimonios fotográficos de murales públicos para Savory-Nestlé, City Bank, Base Aérea de la FACh e Instituto Tecnológico de Massachusetts (U.S.A.). Piedra, cerámica, perfiles de acero, cemento, acrílico fueron sus materiales. Un vigor dinámico notable, una austera elegancia cromática se desprende de ellos. Pero esos mismos desarrollos, que integran vastedad de espacios y despliegues arquitectónicos proyectados al infinito, suman discreta presencia humana en la pintura "Cantata" (1970). Aquí los seres vivos logran mimetizarse, sugerentes, silenciosos, con su escenario, provocando una especie de interminable procesión ceremonial.

A continuación, sin embargo, la concurrencia del hombre se incrementa, tornándose más figurativa y protagónica. Es la serie grafica de 1987, "Grabados criatureros". Aunque en ella resulta más adecuado el uso del blanco y negro, sus filas pululantes de pequeñas figuras elementales terminan por hacérsenos monótonas y, sobre todo, las ubicadas dentro de tótems se tornan decorativas. El mismo tema, en 1990 y con una cara humana como fondo, agrega a su artificial fisonomía americanista cierta tosquedad visual. En la siguiente serie, "Memoria", que trae el medio cuerpo de una hierática mujer enlutada delante de un enorme rostro fragmentado, los reparos antes señalados se agudizan. A ello se agrega que el personaje femenino no consigue fundirse - ni argumental ni formalmente- con su peculiar entorno.

Un saludable cambio significa, enseguida, el tránsito de la expositora hasta la figura humana en tres dimensiones y al empleo de nuevos materiales. Se trata del nutrido conjunto de "Cucos, chamanes, animitas y desenterrados" (1994-1998). Los constituyen máscaras gruesas, donde conchitas marinas y piedrecitas animan, individualizan y hasta llegan a espiritualizar personajes fantásticos de la mitología nacional. Se visten estos seres de marcado carácter araucano con ropajes de formas y colores sobrios, se adornan con hilos de cáñamo y con retazos y desechos de pieles finas. La elegancia y sencillez del vestuario se aleja de la inventiva desbordante y compleja de otras cultoras nuestras de un tema volumétrico semejante. La austeridad imperante retrata con acierto, probablemente, el más hondo gusto chileno. Preside el grupo numeroso de cucos, una imponente pareja con sus sexos noblemente diferenciados.

En su producción más reciente retoma Huneeus la pintura. Así, sus siete acrílicos, de 2002 y en dimensiones medianas, entregan un verdadero estampido cromático y dinámico, donde la geometría demuestra una frescura renovada. No obstante, en cada cuadro, se hace presente, fugaz, un asomo de rostro humano. Cabe preguntarse, ¿añade algo éste a la fuerza abstracta de la composición? En todo caso, debe reconocerse que él introduce un doble efecto, a la vez irónico y surrealista.

Conocida del público santiaguino por una excelente exposición anterior con objetos y costuras, la mexicana Mónica Castillo ahora nos propone, Galería Animal, algo bastante diferente. A través, pues, de videos simultáneos y de fotografías en colores, a través de la acción misma de pintar, emprende la ambigua identificación entre modelos, material e instrumento pictóricos. Estáticos fragmentos corporales de la individualidad - boca y bigotes, ojo, pie, oreja y mano- se conjugan, así, con la movilidad temporal del cuerpo entero o de órganos suyos que deben soportar, respectivamente, la conversión directa en masa de pigmento protagónica o la invasión imitadora del pincel.

Otra filmación integrante de la obra muestra una bailarina clásica. Es posible que represente a la propia autora, esparciendo con la naturalidad de sus giros dancísticos chorros de pintura hacia ella misma y alrededor suyo. Innegable vigor expresivo ofrecen todas las imágenes de Castillo.

En la misma galería, la pintura de Patrick Hamilton apunta a otros mundos. En ella, él realiza un doble contrapunto: entre materiales - floreadas telas estampadas de producción masiva y abstracta geometría de franjas pintadas con esmalte multicolor- , entre citas de la historia del arte, desde Mondrian al op art y siempre frente a diminutos héroes pop de la historieta cómica, entre formatos, incluye el tono y el objeto como soporte. Con gracia irónica, con inventiva y sentido del color, mediante factura impecable, una fase de cierta cultura doméstica actual es puesta en vilo. Se logra unificar con naturalidad, pues, ingredientes contradictorios, pero que apuntan en una misma dirección expresiva. Desde luego, pensamos que esta misma propuesta suya habría testimoniado con mayor propiedad a Chile en la última Bienal de Sao Paulo.

En la galería del Mineduc

Voluspa Jarpa no suele abandonar la pintura en la materialización de sus grandes temas, de sus grandes desarrollos, de sus grandes símbolos, de sus grandes mensajes. Los emblemas históricos, los altares de la patria, el arquetipo de casa y la miseria urbana, la Conquista del Sur, los grandes maestros - desde Giotto a Kossuth- constituyen el punto de partida de su obra. En esta oportunidad no aspiramos a abarcar tanta pompa y majestad. Nos referiremos nada más que a su actual exhibición en las dos salas de Galería Gabriela Mistral. En la primera encontramos "Histeria privada", panel en extremo heterogéneo con maquetas arquitectónicas y pinturas realistas. Estas últimas comprenden paisajes semiurbanos, el retrato, casas, la bandera chilena, un edificio en construcción. La impericia de Jarpa en la representación de la figura humana, una vez más, queda de manifiesto. Igual defecto se hace presente en el segundo recinto de la galería. Muestra éste "Historia público" , conjunto más unitario e interesante, en el que también participan, protagónicos, objetos, texto e imágenes digitalizadas. La Bandera Nacional intervenida cinco veces resulta el personaje clave. Sin embargo, pese a su significación conceptual, pese a su tamaño y al de los demás actores en juego, el conjunto no alcanza categoría monumental. Seguimos creyendo que, dentro de la ambiciosa obra global de la expositora, el simple paisaje a la manera románticorealista de nuestros grandes del siglo XIX es, a la larga, su más significativo aporte.


Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
HISTORIA. HISTERIA.-  Los emblemas históricos, los altares de la patria, el arquetipo de casa y la miseria urbana, la Conquista y los grandes maestros.
HISTORIA. HISTERIA.- Los emblemas históricos, los altares de la patria, el arquetipo de casa y la miseria urbana, la Conquista y los grandes maestros.
Foto:El Mercurio


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales