NACIONAL

Lunes 16 de Junio de 2014

La baja subvención que el Sename otorga a las instituciones colaboradoras:
El milagro de rehabilitar a un adolescente con solo $178 mil mensuales

Fundación Defensa del Niño (Codeni) muestra cifras de reincidencia de jóvenes infractores de ley superiores al promedio país, gracias a la metodología usada en sus 21 proyectos de atención a condenados que funcionan en tres regiones del sur de Chile.  
MARIO GÁLVEZ Marisol Martínez (49) está contenta. Su hijo César (19) ha respondido bien al programa de Libertad Asistida Especial luego de ser condenado por robo con violencia.

Con su nieta en brazos, cuenta que el muchacho cayó en el delito "por las malas juntas". Claro que prefiere no relatar que César fue detenido dos veces. Y que hace pocos días lo sentenciaron a otros tres años en el mismo programa por robo con intimidación.

"Lo que pasa es que cometió los delitos con diferencia de tres meses; y primero tiene que cumplir una pena para ser condenado por la otra", explica Ingrid Rosenberg, la joven profesora que tiene a cargo el caso en calidad de delegada para acompañar su proceso de reinserción.

Es solo parte de los casos que recibe del Juzgado de Garantía de Osorno el Programa de Libertad Asistida Especial y Medidas Cautelares de esa ciudad, a cargo de la Fundación Defensa del Niño (ex Consejo de Defensa del Niño, Codeni). En la actualidad, tienen 21 proyectos de intervención en ejecución respecto de Ley de Responsabilidad Penal Adolescente (RPA), con un universo de 2.050 niños y niñas, distribuidos en las regiones de La Araucanía, Los Ríos y Los Lagos.

La tarea es dura. En especial, porque se trata de jóvenes menores de edad que presentan consumo problemático de drogas. O provienen de familias disfuncionales o de muy escasos recursos.

El psicólogo Pablo Pincheira explica que en esta zona el problema no es la pasta base ni la cocaína. "Aquí nos enfrentamos a la marihuana y al Tonaril", un remedio usado para el tratamiento del mal de Parkinson, que sorpresivamente irrumpió en la provincia.

Los delitos más comunes son el robo con intimidación, el robo con violencia y el robo en lugar habitado. Hay algunos casos de homicidios, comúnmente en riñas provocadas por el excesivo consumo de alcohol.

Sin embargo, Codeni exhibe un importante logro, como es el índice de reincidencia. Las cifras indican que están bajo el promedio país. Según el estudio "Modelo y Medición de la Reincidencia de Adolescentes y Jóvenes Infractores de la Ley Penal", realizado por el Centro de Estudios en Seguridad Ciudadana (CESC) del Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile y el Sename, a nivel nacional la reincidencia al año del egreso del sistema alcanza a 39,4%. Codeni tiene un 31%. Y después de 24 meses, según el mismo estudio, sube a 53,7%. La fundación logra un 44%. Números que superan a Holanda (55,3%) o EE.UU. (48%). Incluso Inglaterra logró un 36,9% de reincidencia en el primer año en 2008, mientras que la fundación chilena llega a 31%.

El método exitoso

El secreto, si es que lo hay, está en el método. Sandra Pineda, directora del programa, explica que primero se trabaja en un diagnóstico personalizado y focalizado en el o la joven y su familia. Para ello, usan un modelo metodológico diseñado por la Universidad de La Frontera. "Nosotros comprometemos a la familia a afrontar el problema en forma conjunta. Evaluamos la forma de vida del niño o niña y perseguimos la causal que justifica su conducta disruptiva", señala la asistente social, con 16 años de experiencia.

María Teresa Sepúlveda, jefa del Departamento de Colaboración y Desarrollo de la Fundación Defensa del Niño, añade que "estamos frente a personas que no son adultas; por lo tanto, apostamos a no relevar la sanción, sino que a conseguir la reinserción ayudando a que se den cuenta de que lo que hicieron estuvo mal y a que busquen y encuentren su propio camino para no volver a cometer el error".

El caso de Carlos, hoy de 23 años y ya egresado del sistema, es uno de los ejemplos. Su caso es especial. Proviene de una familia acomodada, con recursos. Pero sus padres están separados. A los 17 años era un consumidor frecuente de drogas y alcohol. "El dinero no me faltaba; mi abuelo me 'auspiciaba'", cuenta. Hasta que asaltó a un transeúnte y fue acusado por robo con violencia. "Estaba tan drogado, que no me acuerdo mucho de lo que sucedió", dice. Junto al programa de Codeni, tuvo que someterse a un programa de rehabilitación de sus adicciones.

Todo resultó exitoso porque su familia asumió de garante y posibilitó que se generaran los cambios motivándolo a mantenerse en el programa. Hace poco, Carlos dejó su trabajo en una parroquia y le falta un ramo para terminar la carrera de Gastronomía.

Pero Yohan, de 19 años, quien cumple tres años de libertad asistida especial desde los 17 por robo con violencia, no reconoce el delito. Dice que lo confundieron, que él no hizo nada. Eso sí, ha cumplido cabalmente el programa según el asistente social Cristián Ojeda, delegado a cargo del caso. "Él actualmente trabaja y es un empleado valorado. Claro que le ha costado asumir lo que hizo. Seguimos trabajando con él".

Los costos de rehabilitar

Los recursos no son suficientes. La subvención del Sename llega a $178.215 para el programa de libertad asistida especial; $137.215 para libertad asistida, y $92.886 para la medida cautelar. Un monto bajo si se considera que en 2011 el Ministerio de Justicia pagaba $284.511 por reo en un penal tradicional y casi $550 mil en uno concesionado.

Eso obliga a que cada delegado tenga a su cargo un número mayor de niños, niñas o adolescentes infractores de ley. María Teresa Sepúlveda explica que la experiencia internacional indica que lo ideal es que cada profesional pueda atender a 9 o 10, como máximo.

Pero en Osorno para los casos de libertad asistida hay un delegado por cada 14 menores. Y en libertad asistida especial, hay 4 delegados para 47 jóvenes, con un promedio de 12 por cada uno.

El problema es que los delegados deben moverse por la zona. Y aunque la ley exige que en el caso de la libertad asistida simple la frecuencia de atención es de una vez a la semana, Codeni la elevó a dos, pero hay parientes que van a más encuentros.

Hay casos destacados. Como el de Rocío, de 17 años. Se inició en el consumo de marihuana y el Tonaril a los 13, y a los 14 se escapó de su casa. Fue encontrada y enviada a una residencia de protección. ¿El denominador común de su conducta? La pésima relación con su madre. A los 16 años robó un auto. "Estaba drogada y habíamos bebido con un grupo de amigos", relata. Fue condenada a un mes y medio de libertad asistida.

Pero en el Codeni se convirtió en una "alumna modelo". Actualmente cursa tercero y cuarto medio. Ganó una beca de estudio y paralelamente termina un curso de capacitación de maquillaje y manicurista. Pasó de curso con un 6 y la relación con su madre mejoró ostensiblemente. Incluso, vive con ella. "Dejé sola las drogas, no tuve necesidad de tratamiento", dice orgullosa.

"Todo el esfuerzo vale la pena cuando tenemos resultados como este", señala satisfecha Sandra Pineda.

2.050Es el universo de niños y niñas para el programa de Libertad Asistida Especial.

''Nos significa más trabajo, pero también una alta tasa de éxito, pues el entorno parental se compromete con la recuperación del niño o niña".SANDRA PINEDADIRECTORA DEL PROGRAMA DE LIBERTAD ASISTIDA ESPECIAL DE CODENI OSORNO

 La lucha en contra del abandono y las secuelas del maltratoLa casa de calle Quellón, en la población Antonio Varas, de Puerto Montt, no está signada con número. Pero adentro tiene el guarismo más valioso: 40 niñas, de entre 5 y 19 años.

Es la residencia familiar "Vicente Pérez Rosales", también administrada por la fundación Consejo de Defensa del Niño (Codeni) en su calidad de colaboradora del Sename.

Hasta allí llegan pequeñas y adolescentes vulneradas en sus derechos, víctimas de maltratos graves, abusos sexuales, violaciones, abandonos y/o negligencias parentales.

La institución tiene 44 proyectos como estos distribuidos en siete regiones, que albergan a 9.991 niños y niñas.

Los juzgados de Familia decretan su internación y protección, lo que significa que viven, comen, duermen, y desde allí van a clases y a los tratamientos que necesitan.

La psicóloga Romina Lira, directora de la residencia de Puerto Montt, explica que al recibirlas les realizan un diagnóstico de su situación y buscan las redes de atención que les permitan superar sus problemas. "El tiempo de estadía promedio es de cuatro años, pero hay casos que llegaron de 3 años y hoy tienen 19". Ello, porque nunca se les halló familiares que quisieran hacerse responsables de ellas.

Se hacen esfuerzos notables por recuperarlas. "Hay algunas que llegan muy dañadas. Como el caso de Z. (17), que desde los 4 años fue violada reiteradamente por su padre", señala la asistente social Damariz Dartuwig.

En estos casos, plantea el psicólogo Daniel Aros, hay que buscar intervención especializada, como psiquiatras y medicación con fármacos de alto costo, entre otras medidas.

Aquí nuevamente chocan con el tema de la subvención insuficiente. Reciben del Sename $257.487 por niña, que debe alcanzar para alimentación, vestuario, movilización, educación, recreación, medicamentos, etc. Y para pagar los sueldos de las 18 personas que trabajan en el recinto.

De todos modos, el trabajo rinde frutos. Actualmente hay tres internas que estudian carreras universitarias: Enfermería (U. Austral), Química y Farmacia (U. Santo Tomás) y Hotelería y Turismo (Instituto Profesional La Araucana).

¿Qué es el Codeni?El Consejo de Defensa del Niño, hoy Fundación Defensa del Niño (Codeni), fue creado en 1934 por iniciativa del sector privado con apoyo del Estado. Nació como un servicio público para la infancia a raíz de la depresión económica de esa década y los altos índices de cesantía provocados por el cierre de las oficinas salitreras y varias empresas.

Su actual directorio está integrado por José Pedro Silva, como presidente; Gloria Baeza, vicepresidenta, y los directores Cecilia Milevcic, Alejandro Jara, Paula Raffo, Carlos Bombal, Delia del Gatto, Jaime del Valle, Francisco Cumplido, Sergio Jiménez y Juan Agustín Figueroa. Su gerente general es Edmundo Crespo.

Uno de sus proyectos, Ciudad del Niño, que tenía capacidad para 600 usuarios, llegó a atender a 1.100 en la década de los 80.



Herramientas Reducir letras Aumentar letras Enviar Imprimir
Las reuniones de los usuarios del sistema y sus familias con profesionales del área son frecuentes en el Programa de Libertad Asistida Especial y Medidas Cautelares de Codeni Osorno.
Las reuniones de los usuarios del sistema y sus familias con profesionales del área son frecuentes en el Programa de Libertad Asistida Especial y Medidas Cautelares de Codeni Osorno.
Foto:EL MERCURIO


[+] Vea más fotos    >>
  • Servicios El Mercurio
  • Suscripciones:
    Suscríbase a El Mercurio vía Internet y acceda a exclusivos descuentos.

    InfoMercurio:
    Todos los artículos publicados en El Mercurio desde 1900.

    Club de Lectores:
    Conozca los beneficios que tenemos para mostrar.

Versión Digital

  • Revistas
    El Mercurio
  • PSU@ElMercurio.com Ediciones Especiales