NACIONAL

Sábado 7 de Marzo de 2015

Hecho ocurrió en junio de 1973:
Falleció Alejandrina Cox, quien protagonizó incidente con el general Carlos Prats

La mujer le sacó la lengua al entonces comandante en jefe del Ejército. Este, enfurecido, siguió al vehículo en que viajaba y disparó, impactando en una de sus puertas.  
MARIO VALLE y PABLO REED Quien protagonizara uno de los hechos que causó gran impacto en la sociedad chilena en 1973, Alejandrina Cox Palma, falleció ayer a los 94 años.

Eran momentos de un clima de mucha tensión social. El 27 de junio de 1973, cerca de las 15:00 horas, el entonces comandante en jefe del Ejército, Carlos Prats González, viajaba de oriente a poniente junto a su chofer rumbo a su oficina en el centro, por la Costanera.

En el actual sector de Sanhattan, una pequeña renoleta roja, que iba en el mismo sentido, se colocó al lado del vehículo del general y fue cuando la conductora, Alejandrina Cox, le sacó la lengua.

Entonces Prats abrió su ventana y, apuntando con su revólver, le ordenó que se detuviera, pero ella no obedeció. Fue así que siguió al vehículo y disparó dos tiros. Uno de ellos impactó en la parte inferior de la puerta delantera izquierda.

A la altura de calle Montolín, la mujer detuvo su auto y bajó junto a Juan Pablo Cox, un sobrino que la acompañaba. Según la versión de la mujer, el general Prats la apuntó con su arma en la sien y le dijo: "Pide perdón, mierda, o te mato". Prats dijo que ahí descubrió que quien conducía la renoleta era una mujer que, según su versión, él confundió con un hombre debido a su pelo corto. Cuando intentaba pedir disculpas por lo ocurrido, una muchedumbre comenzó a juntarse y lo acusó de intentar matar a la mujer. Su vehículo fue rayado con pintura y los neumáticos desinflados. Gracias a la acción de un taxista fue que Prats logró salir del lugar y evitar que los airados transeúntes atentaran en su contra.

En tanto, Alejandrina Cox fue trasladada a la comisaría de Miguel Claro, donde admitió haberle sacado la lengua a la autoridad, pero que había sido una reacción "por Chile y nuestros hijos". Tras cuatro horas y media se retiró junto a su abogado.

Prats se dirigió a La Moneda y presentó su renuncia al Presidente Salvador Allende, quien la rechazó y lo convenció de que siguiera en el cargo. La oposición al gobierno criticó duramente su actuar, mientras que el Ejército lo apoyó, aunque quedaron dudas respecto de su capacidad para conducir la institución.

Al día siguiente, ambos se dieron excusas públicas. Alejandrina Cox envió una carta a Carlos Prats en la que le señala que "con sincera franqueza, pido disculpas a usted como hombre y a usted como autoridad máxima del Ejército".

Agregó que "comprendo como hija, madre y hermana de varones de genio vivo, el que tensiones muy grandes, a las cuales sin duda está sujeto el señor general, puedan haberle producido una momentánea y grave ofuscación. Digo que lo comprendo, sin justificarlo en modo alguno".

En una declaración, Prats dio su versión de los hechos, afirmando que disparó en una ocasión. "Le reitero públicamente mis disculpas -por su condición de mujer- a la señora Cox Palma".

Pero la imagen de Prats quedó seriamente afectada. Siguió en ese cargo por casi dos meses, siendo además designado ministro de Defensa. En ese lapso vivió el Tanquetazo y luego las protestas públicas de las esposas de generales y oficiales frente a su casa el 22 de agosto de 1973. Un día después de ese hecho, Prats dimitió y Allende designó en su reemplazo en la Comandancia en Jefe del Ejército al general Augusto Pinochet.

Los funerales de Alejandrina Cox se efectuarán hoy en el cinerario del Parque del Recuerdo.

 En 2001 rompió su silencioAlejandrina Cox no se refirió nunca a este hecho, pese a las varias solicitudes que recibió. Solo lo hizo en una carta a "El Mercurio", el 10 de junio de 2001.

Según planteó, en el libro "La conjura", de Mónica González, se relatan hechos falsos y se la califica como militante de un grupo de extrema derecha y de ser parte de una conspiración. Afirmó que ni la autora ni el profesor Carlos Cruz Coke, a quien se cita como fuente, hablaron con ella y que no los conoce. "Jamás me he considerado una persona de derecha, y mucho menos, de extrema derecha. Jamás he pertenecido a partido o grupo político alguno".

"Con la perspectiva que dan el tiempo y la edad, pienso que tanto él como yo fuimos dominados por las fuertes emociones que sentíamos todos los chilenos en esa época, y que él, igual que yo, habría querido que nada de eso hubiera sucedido", señaló.



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<b>El hecho tuvo amplia cobertura</b> en la prensa. En las imágenes, las declaraciones de ambos y la versión de
El hecho tuvo amplia cobertura en la prensa. En las imágenes, las declaraciones de ambos y la versión de "El Mercurio" sobre lo ocurrido.
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