ECONOMÍA Y NEGOCIOS

Domingo 5 de Febrero de 2006

MI LADO B
Al ritmo de la maratón


En una fiesta de cumpleaños, un amigo lo desafió a correr la maratón de Nueva York. Faltaban sólo diez semanas para la tradicional corrida, pero Carlos Plass aceptó el reto. Era 1994.

Su primer escollo fue inscribirse: había vencido el plazo. Creyó que le sería imposible pero le informaron que el club de aficionados al trote Santiago Runners tenía un cupo asegurado y aun le quedaban algunas vacantes.

Ya inscrito, fue donde el cardiólogo deportivo Fernando Yáñez, marido de la atleta Mónica Regonesi, quien tras evaluarlo le explicó que como trotador de domingo necesitaría seguir un estricto programa de entrenamiento para poder correr 42 kilómetros. Así lo hizo. Antes de comenzar su jornada laboral, a las 5:45 de la mañana, ya estaba en la calle preparándose.

Partió a Nueva York con la meta de correr los 42 kilómetros en 4 horas con 15 minutos, pero le fue mucho mejor: demoró 3 horas con 45.

Cinco años después, en 1999, para la última maratón del milenio, bajó su tiempo a tres horas y treinta minutos.

No le fue tan bien en Boston, el 19 de abril de 2005, el día más caluroso de los últimos 25 años en esa ciudad: subió a tres horas y 49 minutos.

Este resultado no lo deja conforme, quiere bajarlo a 3:25. Planeaba hacerlo en la maratón de Paris de abril, pero no alcanzó a inscribirse. Deberá esperar hasta octubre, cuando se corra en Chicago. Antes, como preparación, el 9 de abril correrá la mitad de la maratón internacional de Santiago.

Después de tantos kilómetros corridos, Carlos Plass describe la maratón como una prueba de perseverancia, fuerza de voluntad y estrategia, que exige mucho sacrificio, no sólo físico, sino que también en términos de tiempo, sueño y dieta alimenticia.

Cuando no está preparándose para una maratón, combina el trote con la práctica de tenis, esquí durante el invierno o deportes náuticos cuando tiene ocasión, lo que generalmente ocurre cuando regresa a Frutillar, su tierra natal.

Pero este año no todo será deporte. Su amigo Juan Pedro Pinochet, gerente de Un Techo para Chile, lo invitó a colaborar en el proyecto de construcción de viviendas definitivas para 170 familias que viven en un campamento en Renca. Hace algunas semanas se inició el movimiento de tierras y pronto partirán las obras.

"Nuestras capacidades están aquí puestas al servicio de una carrera que es similar a una maratón, porque con mínimos recursos, mucha fuerza de voluntad, perseverancia, y siempre luchando contra el tiempo, ayudaremos a que estas familias corran, quizás, una de las carreras más importantes de sus vidas, que es, literalmente, llegar a la meta de la casa propia".

Carlos Plass

Ingeniero comercial de la Universidad de Chile con un MBA del IMD (Suiza), 43 años, tres hijos.

Gerente general del consorcio SCL, que administra el aeropuerto de Santiago, y Vicepresidente de Copsa AG, Asociación de Concesionarios de Infraestructura Pública. Antes fue director de desarrollo y marketing de Santa Isabel, presidente de Anda y director de Conar.


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Foto:El Mercurio
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