NACIONAL

Sábado 17 de Marzo de 2007

Juan E. Lira, un brillante deportista y fotógrafo

Brilló en esos dos ámbitos, en los que también ayudó con su vocación a formar nuevas generaciones.

Juan Enrique Lira nació en octubre de 1927 en el hogar del abogado Enrique Lira Urquieta y Olga Vergara.

Viudo de su primera esposa, Elvira Matte Valdés, se casó hace algunos años con María Eliana Díaz.

Fue padre de cuatro hijos de su primer matrimonio.

Estudió en los Padres Alemanes de Santiago, en el Colegio Saint George y en el Granwell College de Massachussets. Luego trabajó en la industria de colorantes como técnico en Chile y en Estados Unidos. Después fue socio de la firma Lira y Lobenstein, abriendo la conocida tienda fotográfica "Casa Loben".

Su ingreso al periodismo como asistente de fotografías ocurrió en 1948 en el "Diario Ilustrado". En esos años incursionó en la cinematografía, filmando dos largometrajes sobre La Serena, encargados por el Presidente Gabriel González Videla. Más tarde se especializó en fotografía y en filmes sobre cirugía en Estados Unidos, donde grabó más de cuarenta operaciones, incluyendo trasplantes de corazón.

En 1965 se incorporó a El Mercurio. Aquí su labor fue elocuente y fructífera. Fueron miles las fotografías suyas, muchas grandes aciertos gráficos, las que le valieron recibir en 1987 el Premio Nacional de Periodismo en la mención Fotografía.

Entre las imágenes más recordadas está el raquet quebrado de Bjon Borg al responder un servicio de Patricio Cornejo en el match por Copa Davis en 1975.

Hay cientos de otras de gran importancia, como las del primer trasplante chileno de corazón a cargo del doctor Jorge Kaplán, las de Salvador Allende muerto en 1973, o el reportaje gráfico del Cabo de Hornos, cuando el navegante solitario Sir Francis Chichester lograra cruzarlo. Hay también otras ligadas con cada una de las Fuerzas Armadas, y muchas de travesías a la Antártica y del canal Beagle, en los difíciles momentos con Argentina.

Como experto fotográfico y editor gráfico incursionó en lo académico. Fue profesor de fotografías médicas en las Escuelas Técnicas Laborantes del Servicio Nacional de Salud y en la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica.

Si su vida profesional tuvo gran notoriedad, también lo motivó el deporte. Campeón mundial de tiro al vuelo en 1965 y participante en las Olimpíadas de Roma y Tokio.

En Chile fue varias veces campeón en tiro Skeet y en Peana Olímpica. Fue campeón nacional de golf en 1946 y 1947. El automovilismo, el tenis y el rodeo, uno de los deportes al que tenía especial afición, también fueron parte de su vida.

Si a los periodistas jóvenes les pedía caballerosidad, audacia y seriedad, al deportista le exigía carácter: "Ser ganador es no reclamar contra el tiempo, el viento, el terreno o la alimentación en el momento en que se disputa el título. Ser ganador es olvidarse de todo, es sacar a relucir la fuerza".

Su vida fue un caleidoscopio de actividades empresariales, deportivas y periodísticas que enmarcó en un espíritu juvenil, en el que se aunaron la alegría y la bondad; la sinceridad y la espontaneidad; la amistad a toda prueba y la lealtad.

No conoció la hipocresía ni los intereses subalternos y por eso gozó del respeto y del reconocimiento de sus pares, tanto en Chile como en el extranjero.


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