DEPORTES

Lunes 2 de Abril de 2012

Ganó su octava corona local en el 64º Campeonato Nacional de Rodeo:
Juan Carlos Loaiza se convirtió en leyenda

El jinete del Criadero Santa Isabel se tituló una vez más en Rancagua con su compañero de toda la vida, Eduardo Tamayo, en las yeguas "Cantora" y "Alabanza", lo que lo consagró como el hombre que más veces ha sido campeón de la historia, con un cetro más que el recordado Ramón Cardemil.  
Héctor Opazo M. Notas: Carlos Zúñiga Enviados especiales a Rancagua Juan Carlos Loaiza, que nunca en la vida pierde la compostura, recibe felicitaciones, palmetazos y palabras de incredulidad de quienes prefieren calificarse como amigos antes que rivales. Y es que el elegante jinete del club Futrono se convirtió en leyenda, de esas que exhiben en los museos, de esas que se convierten en efigies para el recuerdo, de esas que se inmortalizan en todos los libros.

Juan Carlos Loaiza se despacha con dos atajadas del medio en el último huacho, cuando la presión se habría comido a cualquier otro. Porque es el mejor. Porque era su momento, el instante preciso en el que la historia lo recibía como el mejor de las quinchas y porque, aunque le servía, no quiso jugar conservador y prefirió timbrar su nuevo título nacional, en las jóvenes "Cantora" y "Alabanza", con un taco elegante, en su estilo.

Juan Carlos Loaiza se abraza con su compañero de toda la vida, Eduardo Tamayo, con quien suma cinco títulos nacionales defendiendo las mantas del Criadero Santa Isabel.

Es leyenda. Con su triunfo en la repleta Monumental, desempata en la lista de campeones con el histórico Ramón Cardemil, considerado por décadas el mejor de todos los tiempos, con estatua propia en Curicó y que ve tambalear su reinado a manos del nuevo campeón.

Son ocho coronas las que ya celebra, una historia que no termina aún, pues con su festejo de ayer, ya aseguró su presencia en la final del próximo año, donde decenas de miles de ojos esperarán que nuevamente quiebre la historia y busque un nuevo cetro para su brillante carrera.

A los 32 años, a la edad en la que otros ya acumulan copas en sus vitrinas, Loaiza ganó recién su primer título, de la mano de Carlos Mondaca, en "Rico Raco" y "Papayero", collera con la que repetiría al año siguiente el logro.

De ahí emigró al Criadero Santa Isabel, donde llegarían sus mejores años, tanto de la mano de Eduardo Tamayo como de Luis Eduardo Cortés, con los que consiguió cinco coronas para las mantas rojiazules.

Allí fue donde el jinete sacó lo mejor de su repertorio, sacándole lustre no sólo a su condición de atajador, sino también de tener a punto a los mancos; obteniendo el máximo partido posible a la sangre del criadero valdiviano.

Además, se encontró con la regularidad de Eduardo Tamayo, un jinete que falla muy pocas atajadas, con un estilo sobrio y elegante que le ha reportado ya seis coronas del Chileno, marca que lo deja tercero en el palmarés histórico.

Y Juan Carlos Loaiza lo mira y lo abraza.

Cerca de 11 mil personas llegaron a la medialuna de Rancagua para aplaudir la nueva corona del Santa Isabel.

Michelle Recart no pudo superar el primer huacho, con cuatro puntos, gracias a una colgada del medio de Alfonso Ávila.

"Cómo no voy a estar feliz, por el trabajo que han hecho Juan Carlos, Eduardo y Tomás Rivera (administrador). El Criadero tiene 30 años y ya suma muchos títulos". Agustín Edwards, propietario del Criadero Santa Isabel.

 En la medialunaQuieren repetirse

Tres de las cuatro asociaciones que recibieron clasificatorios en 2012 pretenden repetirse el plato en la próxima temporada. Así lo h/p="">

Abajo del tren

Varios jinetes reputados se quedaron abajo de la final. Como la collera de Alfredo Moreno y el tres veces campeón de Chile José Astaburuaga, del Criadero Palmas de Peñaflor, que habían llegado con dos parejas a Rancagua. Otros reputados que quedaron al margen fueron Felipe Jiménez y Rufino Hernández, además de los segundos campeones de 2011, "Rescoldo" y "Pehuén", con Hugo Araya y Manuel Quintanilla.

Sobre el cierre

Ocho colleras consiguieron sus boletos a la final en las últimas dos series. En la Segunda Libre A, premiaron Francisco Muñoz y José Sánchez, en "Figurón" y "Carpincho"; Juan Delgado e Iván Carvajal, en "Changa" y "Almendra"; Álvaro y Eduardo Tamayo, en "Nudo Ciego" y "Camorrero", y Francisco Moreno y Luis Yáñez, en "Aguerrido" y "Madrigal". En la Segunda B, en tanto, lo hicieron Juan Mundaca y Alfonso Navarro, en "Chómpiraz" y "Memo" (Criadero Santa Bárbara); Germán Varela y Marcelo Guzmán, en "Mi Compadre" y "Recuerdo"; Diego Pacheco y Emiliano Ruiz, en "Marito" y "Buen Amigo" (Criadero Taitao II), y Mauricio y Juan Carlos Villarroel, en "Indulto" y "Escultor".

¿Y los campeones?

Apenas un animal alcanzó a durar la collera de Pedro Pablo Vergara y Germán Varela, en "Fogoso" y "Puntilla", que llegaban con la misión de revalidar el título que consiguieron el año pasado. Sólo una atajada del medio de Vergara no fue suficiente y se fueron rápido al camión.

Jovencito atajador

Con 14 años, Tomas Hechenleitner Helm fue el jinete más joven en el Campeonato Nacional. Y cerca estuvo de hacer historia, pues en el trasnoche sabatino llegó al tercer huacho en la Segunda Libre A, aunque no fue suficiente para llegar a la final de ayer. Igual, el muchacho se fue feliz.

Ahora, a clases

La próxima gran cita del rodeo se escenificará la próxima semana, en la medialuna de Las Vizcachas. Se trata del Nacional Universitario (entre el 12 y 15 de abril), que organizará la rama de rodeo de la Universidad Mayor.

Es demasiado grandeEsto es demasiado grande. De verdad, no se puede explicar con palabras todo lo que se siente en este momento.

Para mí, esto es inexplicable. O sea, no es que no tengamos el nivel para pelear, porque siento que llegamos bien preparados, pero cada vez es más difícil ganar, hay criaderos muy fuertes, jinetes que aparecen todos los días, grandes caballos, lo que hace que valoremos más aún este logro.

Hace un par de años empezamos a trabajar para llenar un vacío que tuvimos durante algún tiempo. Empezamos de nuevo con caballos jóvenes y los resultados empezaron a llegar antes de lo que esperábamos, gracias al nivel de todo nuestro equipo, no sólo de los jinetes.

Las yeguas llegaron a los Clasificatorios el año pasado, pero no teníamos tantas expectativas en ellas entonces, porque eran nuevas. Ahora llegaron más preparadas y este es el resultado, pero, insisto, es inexplicable.

La "Cantora" es hija del "Nudo Ciego", un ex campeón de Chile que es un gran reproductor que tenemos en el criadero y en el que confiamos mucho. La "Alabanza", en tanto, es hija del "Escorpión", que ya nos da nuestro quinto título nacional.

Ahora, hay que seguir trabajando.



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Foto:FELIPE GONZÁLEZ


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