CULTURA Y ESPECTÁCULOS

Lunes 14 de Mayo de 2001


Teatro Nacional Degradará la Comedia Musical

Esa es la promesa de Marco Antonio de la Parra, autor y director de "(Estamos) en el aire", obra que desde fines de mayo buscará reposicionar a la alicaída compañía universitaria con un delirante montaje.
Después de la crisis que vivió a fines del año pasado tras la renuncia de Fernando González, desde fines de mayo el Teatro Nacional Chileno, ahora comandado por Raúl Osorio, apostará por una obra escrita y dirigida por Marco Antonio de la Parra para iniciar su temporada 2001. Nada menos que una comedia musical.

Plagado de números bailables, el elemento curioso del montaje -que se presentará en la sala Antonio Varas- será que las canciones escogidas corresponderán a composiciones destempladas y repulsivas. El propio autor y director asume que su próximo montaje será una "degradación" del género con atentados coreográficos, en vez de estilizados movimientos.

La obra narrará los desvaríos de una familia que se comporta como si viviera las 24 horas del día dentro de un programa de televisión. Nadie se llama con su nombre verdadero, e incluso, anuncian cuando van a comerciales. Una especie de sitcom de larga duración, que se emite desde la casa del clan en cuestión, un estudio de TV.

La comedia será protagonizada por Gabriela Medina, Angel Lattus, Manuel Peña, Carolina Jimeno, Fernando Gómez-Rovira, Macarena Baeza, Paula Bravo y Nieves Olcoz, pareja de De la Parra.

- Luego de las malas críticas a tu incursión en la actuación en "Madrid-Sarajevo", ¿por qué insistes en labores más allá de tu rol de dramaturgo al dirigir esta obra?

"Tenía muchas ganas de dirigir. Quería saber cómo quedaba en escena esta idea. Armé un equipo con un asistente de dirección, David Ojeda, que maneja cuerpo, movimiento y coreografía. Nieves Olcoz y Macarena Baeza me están ayudando en el tema voz. Estoy arropado. Pero es una delicia trabajar en un teatro-teatro como el Nacional. Hay salas de ensayo, con un escenario a la italiana. Es un lujo impresionante".

- Y la crítica, que te vapuleó duramente, ¿no te amedrenta?

"La mala crítica me trae buena suerte. "La secreta obscenidad de cada día" no le gustó a la crítica. Tengo los comentarios guardados. Se dijo que sería una obra contingente, que pasaría de moda. Si uno se deprimiera por esas cosas... Tal como otras veces te aplauden y tú no quedas nada de contento. "Madrid-Sarajevo" fue una experiencia muy importante en términos de subir al escenario con mi cuerpo, sin estar entrenado, para ponerme a escribir de nuevo".

- Con "(Estamos) en el aire" comienza una nueva etapa en el Teatro Nacional luego de una crisis de proporciones, ¿asumes la responsabilidad?

"La nueva era Osorio viene con varios cambios duros en cuanto a la idea de abrir el teatro, tanto a las otras comunas como a regiones. Las obras van a estar menos tiempo en la sala y la mayoría del tiempo vamos a estar en gira. Por eso también incorporamos a un actor de provincia, Angel Lattus, de Antofagasta, uno de los pocos discípulos directos de Pedro de la Barra".

- Tal como Lars Von Trier en el filme "Bailarina en la oscuridad", ¿la idea es destruir al género musical antes que homenajearlo?

"Los actores bailan y cantan. No es un chiste como en otras obras. Aquí bailan mal, premeditadamente, con una música horrorosa, de barra de fútbol. Queremos resucitar a Brecht y retomar lo musical. Pero esta es una comedia, que se transforma en una cosa terrible, un thriller. Es una mezcla muy rara de géneros. Podría ser un cruce entre "Los Venegas", "La familia Adams", "Los Simpson" y "Los reyes de la colina". También podría ser un extraño Shakespeare hecho por payasos. No es Broadway. Es como un musical degradado, casero, hecho por una familia para sí misma".

- ¿Quieres rescatar el espíriru de "La secreta obscenidad de cada día", tu gran éxito?

"Es eso y una nueva obsesión que partió con "Monogamia". Es el arte nuevo de hacer comedias, muy de cine clase b. La iluminación va a ser horrible, como la de "Teatro en Canal 13". Va a haber citas a los artificios de las películas malas, viejas y censuradas. Ese horror estético al sacarlo a la televisión, al descontextualizarlo, te permite ponerla en evidencia. Es una comedia perversa, al borde de lo porno, llena de juegos sexuales".


La Televisión Que Amenaza

"(Estamos) en el aire" no es la primera obra de Marco Antonio de la Parra en la que critica y analiza la televisión. En 1999 con "Dios ha muerto", realizó una interpretación filosófica de la influencia de la TV en la sociedad. De la Parra comenzó su relación con la televisión escribiendo guiones para los sketches de "Sábados Gigantes". Después colaboró en diversos espacios, hasta que con el alias de Zap Zap comentó por cuatro años la TV en "La Segunda". En 1998, renunció a ese puesto y ocupó la experiencia para escribir "El Televidente", libro donde condensa las ideas centrales de sus columnas.



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Desde fines de mayo, el dramaturgo Marco Antonio de la Parra se atreve a dirigir su propia obra en el Teatro Nacional.
Desde fines de mayo, el dramaturgo Marco Antonio de la Parra se atreve a dirigir su propia obra en el Teatro Nacional.
Foto:Gastón Acuña
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