NACIONAL

Jueves 5 de Julio de 2007

Falleció en la madrugada de ayer tras una insuficiencia cardíaca:
El ex agente Osvaldo Romo murió solo y enfrentando 90 causas por secuestro y tortura

Sus familiares residen en Brasil y ninguno de ellos pudo ser contactado por Gendarmería durante el día de ayer.

X. MARRÉ, C. VALENZUELA Y F. ÁGUILA

Solo y abandonado por su familia murió ayer el ex agente de la Dirección Nacional de Inteligencia (Dina) Osvaldo Romo Mena, cuyos restos fueron retirados por una religiosa de la Congregación Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul.

Al momento de su muerte, Romo cumplía condenas ejecutoriadas por la Corte Suprema por el secuestro calificado de siete miristas, además de aguardar sentencias condenatorias por otras diez desapariciones.

Sin condenas dictadas, el ex agente enfrentaba cuatro acusaciones y 55 procesamientos también por secuestro, y 14 encausamientos por torturas a sobrevivientes de Villa Grimaldi, centro de detención de la Dina.

Romo nació en Santiago en 1938. A los 22 años se casó con Raquel González Chandía, con quien tuvo 5 hijos. Todos ellos residen en Brasil y ninguno pudo ser contactado por Gendarmería para informarles de su deceso, a las 4.45 horas de ayer, en el Hospital Penitenciario.

La vida de Osvaldo Romo (Guatón Romo) estuvo marcada por la contradicción. Antes del 11 de septiembre de 1973 era un activo dirigente poblacional ligado a la Unión Socialista Popular (Usopo), lo que le permitió conocer a otros activistas de izquierda de la época.

Pero al ser derrocado el gobierno de Salvador Allende, Romo fue reclutado por la Dina, donde pasó a integrar la brigada Halcón, bajo el mando del brigadier (r) Miguel Krassnoff, según declaró en el proceso por la desaparición del mirista Luis Dagoberto San Martín.

Su rol en esa unidad, de acuerdo con lo que se ha establecido en los numerosos procesos que enfrentaba ante la justicia, era principalmente detener e interrogar bajo apremios a opositores al régimen militar.

Una vez concluidas sus funciones en la Dina, Romo comenzó a recibir reiteradas citaciones judiciales para explicar su actuación en el disuelto organismo, por lo que huyó de Chile y se instaló a principios de los 80 en Brasil, junto a su familia.

Allí usó la identidad falsa de Osvaldo Andrés Henriques Mena hasta que en 1992 fue detenido en la localidad de Mogi Guacu, en el Estado de Sao Paulo. Tres meses tomó su expulsión a Chile, luego que Romo se desistiera de un recurso de amparo ante la justicia brasileña.

Desde ese año, estuvo preso hasta su muerte. Cumplía condena en Punta Peuco.

Según el doctor del Hospital Penitenciario, Juan Idrovo, Romo murió por una insuficiencia cardiaca descompensada, cardiopatía coronaria y pie diabético infectado.

Agregó que el fallecido estuvo 24 horas inconsciente antes de morir y perdió mucho peso.

El traslado de los restos de Romo a la capilla del Hogar de Cristo, en Independencia, fue a las 16 horas y la carroza fúnebre se desplazó a alta velocidad.

La monja que retiró el cadáver intentó ahuyentar a la prensa, informando que los restos de Romo no estaban allí, lo que fue desmentido por el gerente general de la funeraria, Jaime Maturana, quien confirmó que el cuerpo estaba allí.

Enrique Ibarra, abogado defensor: "Yo creo que la Justicia fue injusta con él"

El abogado Enrique Ibarra, defensor de Osvaldo Romo, afirmó ayer que su cliente "murió esperando justicia".

"Yo creo que el tratamiento que se le debió haber dado a Romo debió haber sido distinto, puesto que desde que llegó a Chile siempre prestó colaboración en forma muy activa con los tribunales", afirmó.

"Creo que la Justicia fue injusta con Romo", agregó el abogado, quien insistió en que su cliente debió haber recibido el mismo trato que otros ex miembros de la DINA "que jamás han sido procesados, como Marcia Merino y Luz Arce, que fueron bastante más activas", aseveró.

Ibarra reconoció que Romo no se arrepintió de los servicios que entregó al organismo, los que según explicó sólo se limitaron a detenciones, y no a torturas. "No se sentía ni blanca paloma ni negra paloma, sólo una persona que había cumplido con su deber en un momento determinado", dijo.

Boris Paredes, querellante: "Ha muerto un criminal despreciable"

"Ha muerto un criminal despreciable, esa es la verdad", dijo ayer el abogado de Derechos Humanos, Boris Paredes, quien calificó a Osvaldo Romo como "un personaje que ha causado mucho dolor y mucho odio, y que ha hecho sufrir a muchas familias en Chile".

El profesional reconoció que el ex agente colaboró con la Justicia, "pero siempre tratando de ocultar su responsabilidad y sus actos sanguinarios. Una colaboración como su personalidad: cobarde", enfatizó.

La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro, dijo que "él murió en un hospital, en la cárcel, pagando por los crímenes que cometió, y no puedo dejar de pensar que los nuestros no tuvieron ese derecho".

El ultimo paso de Romo por la Corte se dio hace un mes, cuando acudió a declarar ante el ministro Jorge Zepeda, luego que pidiera ser interrogado para entregar antecedentes sobre el caso Dignidad.

DIJO ROMO

"... No dejaría periquito vivo. Todo el mundo pa' la jaula. Ese fue un error de la DINA. Yo se lo discutí hasta última hora a mi general: ¡No deje a estas personas vivas! Fue terrible y ahora se ven las consecuencias".

"Podría decir, podría decir (su epitafio) ... Lo acepto, un torturador. Para mí eso es una cosa buena. Yo creo que lo que hice lo volvería a hacer".

"La parrilla es un somier metálico donde se les pone desnudos, una pata p'allá y otra p'acá, un brazo p'allá y otro p'acá, se les amarra y se le ponen perritos en la vagina, en los pezones, en la boca y en los oídos, y se le da vuelta a la máquina. Se les moja un poquito para que sea más fuerte el primer golpe y hablen rápido"

"Cuando no hay cementerios, no tienes nada... tirarlos adentro no más (al mar). Primero, hay que darles comida a los pescados".

"¿Otra manera? Químicamente. Tienes que destruirle dos o tres cosas al individuo para que si aparece no lo puedan identificar. (...)Cuando se está en el agua el cadáver sube, y para que quede abajo hay que aplicarle algún método químico".


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Una carroza del Hogar de Cristo concurrió cerca de las 16 horas al hospital penitenciario a retirar los restos del ex agente de la Dina.
Una carroza del Hogar de Cristo concurrió cerca de las 16 horas al hospital penitenciario a retirar los restos del ex agente de la Dina.
Foto:EL MERCURIO


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