NACIONAL

Jueves 28 de Marzo de 2002

Aprensiones socialistas:
Efecto Aguiló pone en riesgo gestión de Artaza

Críticas del PS en torno al tema buscan revivir el modelo estatista que pretende reducir las isapres, crear un fondo con cotizaciones de los afiliados y aumentar el tamaño del aparato sanitario estatal.
VÍCTOR HUGO DURÁN

Un insospechado efecto ha causado en el proceso de reforma a la salud la "rebelión" del diputado socialista Sergio Aguiló.

Y es que, indirectamente, la actitud del parlamentario - uno de los cercanos a la ex titular de Salud, Michelle Bachelet (también del PS)- ha puesto en jaque la propuesta que impulsa el ministro Osvaldo Artaza, la que es respaldada por parte de la DC y el PPD. Según se estima en el núcleo cercano a Artaza, la reforma está atravesando quizás uno de sus momentos más complejos, pues el PS intenta imponer nuevamente, por esta vía, la posición estatista de reforma a la salud.

Caza de brujas

Desde su nombramiento Artaza ha enfrentado fuertes presiones del PS, partido al que no le gustó que Bachelet fuera trasladada de un ministerio "social" a uno político. La partida de Bachelet implicó, a juicio de fuentes socialistas, una verdadera "caza de brujas" al interior de la cartera.

Muchos asesores abandonaron la secretaría de Estado y un grupo importante llegó al Fondo Nacional de Salud (Fonasa), cuyo director, Álvaro Erazo, también es socialista.

Luego, Artaza debió afrontar el paro de los consultorios y las protestas de otros gremios de la salud, en su mayoría liderados por dirigentes del PS y el PC, quienes se oponen tajantemente a la instauración del Plan AUGE y las diversas reformas que ellos consideran "liberales".

El "efecto Aguiló" generó dudas al interior del Ministerio de Salud, según reveló una fuente de la cartera. Artaza se sintió un tanto arrinconado y preocupado por los efectos que las presiones socialistas gatillen en el proceso.

Lo más inquietante es que el reclamo de Aguiló y su crítica al Gobierno de abandonar los lineamientos iniciales de su programa, ha obligado a revisar la pertinencia de seguir adelante con todas las propuestas.

La percepción en el grupo cercano a Artaza es que resultará muy complejo sacar adelante una reforma sin el apoyo del PS y que, además, resultaría contradictorio que ésta fuera apoyada por parte de la derecha.

La búsqueda de un consenso por parte de Artaza es un arma de doble filo. Mientras en el PPD y la DC se entiende el consenso como "lo que quiere la mayoría", en el socialismo ese concepto se asocia a "unanimidad". Así, el PS intentará que prime la tesis de sacar adelante sólo una reforma que considere los temas en los que existe unanimidad, rechazando aquellos que resultan polémicos o controvertidos.

Sin embargo, fuentes de la cartera indicaron que las señales recibidas ayer desde La Moneda apuntan a mantener los actuales lineamientos de la reforma con firmeza e intentar conseguir apoyo mayoritario, lo que implica "no bajar" los temas objetados por los socialistas.

Plan de isapres

Una de las últimas muestras de la presión del PS se produjo ayer. El ministro Artaza había anunciado públicamente que recibiría oficialmente la propuesta de las isapres para establecer un plan de salud, el que fue filtrado al Colegio Médico por un asesor socialista del ministerio. Sin embargo, hubo una fuerte oposición a que Artaza se reuniera primero con las isapres en vez del Fonasa, cuyos máximos directivos se encontraban ayer en un resort de Curacaví en una reunión de trabajo.

La incómoda situación obligó a Artaza a modificar su agenda y postergar el encuentro con las isapres para la próxima semana y a recibir hoy a Fonasa para conocer su proposición.

Y ayer, mientras participaba en una actividad en el hospital Barros Luco, fue interrumpido por dirigentes de la Confederación de Trabajadores de la Salud (Confenats), quienes rechazaron el plan Auge y exigieron más participación en la reforma.

El conflicto

Qué proyectos deben seguir adelante y cuáles deben quedar en el camino son las grandes dudas que enfrentan a los socialistas con el equipo de Artaza.

El Gobierno intenta llevar adelante el Plan de Acceso Universal de Garantías Explícitas (AUGE); crear la llamada Superintendencia de la Salud - fortaleciendo a la actual Superintendencia de Isapres- ; establecer por primera vez una rectoría sanitaria y modificar el sistema de isapres.

El Ejecutivo optó por postergar por ahora la discusión sobre el financiamiento de la reforma.

El mundo socialista, por el contrario, quiere eliminar el Plan AUGE pues lo considera una canasta de prestaciones; se opone también a la creación de la Superintendencia de Salud y a la nueva rectoría sanitaria, pues tocaría de cerca la situación de los trabajadores y obligaría a los hospitales a establecer modernos parámetros de gestión.

Sólo apoya la reforma a las isapres y quiere que se discuta el financiamiento ahora, particularmente la creación del fondo solidario usando tres séptimos de las cotizaciones de los afiliados a las Isapres.




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En una actividad en el hospital Barros Luco, dirigentes de los trabajadores cuestionaron el Plan AUGE y exigieron más participación en la reforma.
En una actividad en el hospital Barros Luco, dirigentes de los trabajadores cuestionaron el Plan AUGE y exigieron más participación en la reforma.
Foto:Claudio Bueno
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