EL SÁBADO

Sábado 17 de Noviembre de 2012

Carolina Goic, diputada
El cáncer me ha devuelto la perspectiva

Luego que se le detectara un linfoma, la parlamentaria se alejó del Congreso y dejó en pausa una ascendente carrera política. Hoy, cuenta cómo ha batallado contra la enfermedad.  
Gazi Jalil Si no fuera una persona pública, si nadie la hubiera visto por televisión, si jamás se hubiera hablado de ella, si no se la presentara como una de las figuras emergentes de la DC, se diría que Carolina Goic no tiene ni jamás ha tenido cáncer. A tres meses de haber sido diagnosticada con un linfoma de Hodgkin y en la mitad de su tratamiento con sesiones de quimioterapia, replegada en su casa de Punta Arenas, fuera de los focos, lejos de las cámaras de televisión, la diputada democratacristiana ni siquiera ha perdido pelo. "Un poco no más, pese a que las enfermeras dijeron que ya debería haberlo perdido", apunta ella, tocando su melena rubia, perfectamente ordenada, como si acabara de regresar de la peluquería. Desde que anunció públicamente en agosto que se alejaría del parlamento y de la política hasta que se haya recuperado, poco y nada se ha sabido de ella. El cáncer la sorprendió en el mejor momento de su carrera, como la mujer clave en la aprobación del posnatal de seis meses, jefa de la bancada DC, única diputada mujer de su partido, primera diputada mujer en la historia de Magallanes y con un pie en la próxima carrera hacia el Senado.Luego de eso, el cáncer, un breve anuncio público y el silencio.Hay una inesperada claridad en Punta Arenas, interrumpida por unas pocas nubes grises, pero el sol, en esta parte de la Patagonia, apenas disfraza el frío. En su casa, Carolina Goic espera que su hija mayor, Alejandra, llegue del colegio, mientras su marido, Cristian Kirk, biólogo marino, termina de escribir en su computador una tesis sobre conservación de elefantes marinos en Tierra del Fuego para un magíster que sigue en la U. de Magallanes.En la cocina, mientras llena un vaso con agua de la llave, la diputada recuerda como se inició todo:-La Ale se había enfermado y nos habíamos contagiado todos. Cristian tuvo neumonía y yo partí con una tos. Tomé antibióticos, pero luego volví a recaer con mucho dolor de espalda. Fui al doctor, me hizo una radiografía, me dio más antibióticos y eso me produjo una alergia a la amoxicilina. Y entonces me salieron dos ganglios sobre la clavícula. Pensé que era parte de la alergia. Seguí un tratamiento y bajaron un poco, pero cuando terminé volvieron a aparecer. Además, continuaba con tos seca, lo que no se explicaba con la imagen de los pulmones, que estaban bien, y además me vino mucho dolor en el pecho. Estuve dos meses así. Entre los viajes a Valparaíso y los distritales, no estaba entre mis prioridades ir a un especialista.Pero cuando ya no pudo más, Goic le preguntó a su amigo, el médico y senador DC Mariano Ruiz-Ezquide, y éste, sin decirle nada, personalmente le pidió hora con un hemato-oncólogo.-Cuando llegué, pensé qué hago con un oncólogo. No se me pasaba por la cabeza que fuera algo grave. Pero el doctor me dijo altiro que existía la posibilidad de que fuera cáncer.Se hizo los exámenes enseguida: test de laboratorio, un escáner y la biopsia. Una semana después le comunicaron por teléfono los resultados.-Nunca pensé que iba a tener cáncer. Dentro del mapa de riesgo de enfermedades que uno puede tener, piensas más en un accidente vascular por la vida de estrés y tensiones que llevas, pero nunca cáncer. La peor parte fue entre que sabes que tienes la enfermedad y el resultado de la biopsia, porque en ese lapso no sabes cuánto es, no tienes certeza de cuál será el tratamiento, es el período de mayor incertidumbre.Eso ocurrió la última semana de vacaciones de invierno y Carolina Goic se fue por unos días con su marido y sus dos hijas a Llanuras de Diana, un centro turístico cerca de Torres del Paine, para esperar la confirmación.-Fue súper bueno refugiarse con Cristian y las niñitas. No se podía hacer mucho más. Fue como un retiro. Para mí lo más difícil era contarles a ellas, son chicas, nueve y cinco años, pero Cristian les dijo el primer día, cuando me hice la biopsia: "La mamá tiene cáncer", y fue acertado. No sólo porque igual se iba a hacer público, sino porque los niños siempre se dan cuenta de lo que pasa y eso las preparó, incluso, para un escenario más complicado. Y a mí me dio una gran tranquilidad.Tras conocer los resultados, viajó a Valparaíso a una sesión y en la tarde le comunicó al resto de los diputados el diagnóstico y su decisión de tomar la licencia mientras dure el tratamiento.El linfoma de Hodgkin, considerado una de las formas más curables de cáncer, aparece con mayor frecuencia en los hombres y se estima que en Chile se detectan 100 casos al año. Más del 80 por ciento de ellos sobrevive, según el Ministerio de Salud.Hoy, Carolina Goic viaja cada 15 días a Santiago para realizarse la quimioterapia en la Fundación López Pérez, ya que en Punta Arenas no existe el tratamiento. Siempre la acompaña su madre, quien vive en Calera de Tango. El resto del tiempo lo pasa en su casa, bajo un régimen alimenticio especial, sin carnes rojas, ni frituras, ni harinas refinadas, ni azucares, ni lácteos, y cuidándose de otros contagios, ya que sus defensas están bajas. Apenas una delgadez más notoria de lo habitual delata su cáncer.-Pienso que es una oportunidad para replantearme cómo hago las cosas, cómo establezco mis prioridades, una oportunidad para cuidarme más, para conectarme más con mi familia, mi casa, con un montón de cosas que quizá estaban un poco descuidadas por el training súper demandante de trabajo que tenía. Viajaba todas las semanas desde Punta Arenas. El lunes en Santiago, el martes en Valparaíso y el jueves al mediodía regresaba, en una pega sin horario, casi sin fines de semana. Tenía un nivel de actividad fuerte, de mucha exigencia. Fui postergando cosas que debí haber hecho hace tiempo. Hoy he estado con las niñitas, recuperando tiempo perdido. Para ellas, que pueda acostarlas y levantarlas es un regalo.Catalina, la menor de sus hijas, no fue hoy al colegio, porque ayer estuvo con algo de fiebre.-Cuando la Cata salió de kínder, en el acto le preguntaron qué quería ser cuando grande y ella dijo diputada. Eso fue como una tranquilidad para mí, porque es un costo tener una mamá diputada, una mamá menos presente. A veces ellas me dicen, mamá, por qué no renuncias, te quedas con nosotras y que el papá sea diputado. Una tiene su propio cargo de conciencia, pero ellas valoran lo que he podido hacer. Desde que asumí como parlamentaria, he tratado de estar lo más presente posible, aunque más de alguna vez no estuve para un cumpleaños. Los hijos no pueden pagar el costo de que el papá o la mamá se dediquen a la política. Alguien tiene que dar continuidad en la casa y Cristian, en un rol poco tradicional, asumió las tareas habituales de una mamá.Sin embargo, la propia diputada vivió una situación parecida, con un padre que muchas veces privilegió la política antes que a su familia.Tenía 27 años y apenas llevaba un año de casada cuando su hermano la llamó por teléfono a Punta Arenas y le dijo que su padre había muerto y que su madre estaba grave.Pedro Goic Karmelic, una de las figuras más importantes de la DC, falleció en septiembre de 2000 en su parcela de Calera de Tango, intoxicado con monóxido de carbono mientras dormía, producto de una estufa mal instalada. En la ocasión quedaron con síntomas de asfixia su mujer, María Boroevic, su hermano Lorenzo y su suegra Josefina Yutronic, quienes sólo sobrevivieron gracias a que en la mañana llegó el jardinero, quien dio la alarma.Los cuatro pasaban el fin de semana en la parcela y al otro día los padres de la diputada viajaban de vacaciones a Ecuador.Pedro Goic era, en ese momento, encargado territorial de la campaña de Marta Larraechea para la alcaldía de Santiago. Ingeniero agrónomo, había entrado de muy joven a la DC, llegando a ser vicepresidente del partido y consejero nacional. Fue jefe de la campaña senatorial de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y luego integró el equipo que condujo al ex Mandatario a La Moneda, quien lo designó como subsecretario de Mideplan. También fue jefe de campaña del Andrés Zaldívar para las primarias de 1999.Tras el golpe militar, Goic fue exonerado de la U. de Chile y junto a su mujer y cuatro hijos decidió salir del país. Así, Carolina Goic, desde los cuatro años, vivió en El Salvador, Guatemala y Ecuador, mientras su padre se desempeñaba en la OEA y después en la FAO en temas de desarrollo rural.La familia regresó a Chile en 1986, cuando Carolina comenzaba la enseñanza media y Pedro Goic retomaba su actividad política.-Yo tuve un papá que estuvo súper dedicado a la política y viví una etapa en la que te rebelas, en que dices, no, poh, el partido está quitándome a mi papá, yo lo quería más presente y él estaba todo el día fuera, en reuniones, haciendo campañas. Pero después una se reconcilia con eso. Y yo lo hice cuando, junto a mi hermana, me inscribí en la DC, poco después de su muerte.En su álbum de fotos tiene una en que Carolina, vestida de novia, aparece junto a él, alto, imponente, canoso, de pelo largo.-Mi papá tenía todos los requisitos para ser candidato y hubiera sido electo sin ningún problema como diputado o senador en esta zona, pero el partido nunca le dio el cupo y los nombres alternativos jamás salieron. La opción lógica siempre fue mi papá, y por eso siento que yo estoy completando la historia de él. Obviamente lo extraño, me gustaría que estuviera, que viera a las niñitas, pero ¿sabes?, siento que me ve todos los días, siento que me guía, que me acompaña. Él era súper campañero y efectivo en los resultados. Me hubiera encantado haber estado más con mi papá en las campañas y ahora me pregunto por qué no fui. Habría sido lindo acompañarlo más. Me hubiera gustado tener la experiencia que él tenía, porque uno va a aprendiendo a golpes. O que organizara mi campaña, él habría gozado.Pedro Goic fue enterrado en el Parque del Recuerdo.-Fue un accidente tan tonto, algo tan evitable, pero viéndolo con distancia, creo que para mi papá fue una muerte bonita, porque en el fondo se quedó dormido, no sintió nada, al lado de mi mamá, el amor de su vida, en la parcela que era el lugar que más quería, el refugio que estaban armando ambos. Si me preguntas, me encantaría morirme así. Fue más duro para los que se quedaron, sobre todo para mi mamá. Pero ella no quedó con secuelas y sigue viviendo ahí, en la misma parcela, durmiendo en la misma cama.Para una puntarenense como Carolina Goic, una de las peores cosas que le pudo pasar es no haber nacido en Punta Arenas. Nació en Santiago, pero, como ella explica, fue por una casualidad del destino. Estudió para ser Asistente Social en la U Católica y de vacaciones en Coquimbo conoció a Cristian Kirk, entonces un estudiante de Biología Marina de la U. Católica del Norte, nacido y criado en La Bandera, pero cuyo abuelo, un inmigrante escocés, había sido ovejero en Tierra del Fuego.Mientras duró el pololeo vendieron poleras en las ferias de Tongoy y Coquimbo, juntaron dinero haciendo galletas y pasteles, y viajaron a dedo por todo Chile para conocer los parques nacionales, desde el Valle de la Luna hasta Torres del Paine.Cuando se casaron se establecieron en Punta Arenas, donde él fue director regional de Sernatur, mientras ella hacía carrera en el Serplac, primero haciendo un reemplazo en el área social, luego como analista de inversiones, después jefe de inversiones y más tarde seremi. Pero su nombre era desconocido en Magallanes cuando la DC, por insistencia de su entonces presidente Adolfo Zaldívar, le consiguió un cupo para presentarse como diputada.-Nadie tenía muchas expectativas de que fuera salir, por lo que nadie me vio como una amenaza, así que el partido trabajó más por la campaña senatorial de Zarko Luksic. Al final, para todos fue una sorpresa mi votación, hasta para mí. Estuvimos a punto de doblar.Antes cercana a los "colorines" de la DC, hoy Carolina Goic no está vinculada a ninguno de los grupos internos y, mimada por los antiguos próceres del partido, apoya una candidatura presidencial de Michelle Bachelet por sobre los nombres de su partido.-No se puede negar su liderazgo, sobre todo después de lo que ha sucedido en este Gobierno. Ella está en el corazón de los chilenos y espero que eso nos permita enmendar rumbos en este país.En su casa guarda una foto enmarcada en la que la ex Mandataria aparece con su hija Alejandra en sus brazos, y calcula que mientras fue Presidenta visitó unas 13 veces Punta Arenas. Fue precisamente Bachelet una de las primeras en enviarle un mail de saludo tras conocerse la noticia del cáncer.-El último tiempo, antes del diagnóstico, me decían: estás muy flaca, estás con cara de enferma, cuídate, pero una está tan metida en esto que no escuchas. Ahora sé que tengo que darme espacio para hacer ejercicios, para descansar, para estar con mi familia, ser capaz de poner ciertos frenos a una actividad que me apasiona, ordenarme, tomarme las cosas con más calma, con más madurez.De hecho, si un tiempo fue una de las que apoyaron nacionalizar a Marcelo Bielsa, en medio de la fiebre por la clasificación al Mundial de Sudáfrica, hoy ni quiere acordarse y se ruboriza cuando se lo mencionan.-Cristian siempre me reta: "Para qué hiciste esa cuestión". Uno comete errores, es humano, lo reconocemos y capítulo cerrado. No era el momento ni la forma de plantearlo.Por las noticias de la TV mira a sus colegas parlamentarios y lo que la ruboriza ahora son los escándalos, las discusiones inútiles y las peleas que a veces protagonizan, dice.-Pucha, no se entiende por qué llegan a eso. Ni siquiera entiendes lo que pasa. Cuando los veo, más feliz me siento de ser querida en una actividad tan desprestigiada. Yo creo que en un momento perdí la perspectiva, pero esto, el cáncer, me la ha devuelto.Ya lleva ocho de 12 sesiones de quimioterapia y, si todo sale tal cual piensa, planea volver al Congreso en marzo. Lo dice mientras recorre su casa, una construcción antigua, de los años 20, adornada con grandes fotos de sus hijas y muebles reciclados. En el patio cuida un pequeño huerto donde cultiva frutillas, lechugas, tomates y espinacas, y en el sótano tiene una cava familiar con más de 500 vinos.Piensa que su veta política viene de antes que su padre, con su abuelo Boroevic, croata, contador y un duro dirigente de los jubilados. Y siente que sus posturas son muy cercanas a la de su tío obispo Alejandro Goic. Pero al final de los finales, es la imagen de su padre la más recurrente para ella:-Creo que él está feliz con lo que hago e incluso siento que me ayuda. Hoy lo entiendo más: yo le decía, pero papá, cómo aguantas esto, y de repente yo, que ahora estoy metida en el tema, hago lo mismo.

"Cristián les dijo el primer día, cuando me hice la biopsia: 'La mamá tiene cáncer', y fue acertado porque los niños se dan cuenta de lo que pasa""Mi papá tenía todos los requisitos para ser candidato (a diputado o senador en esta zona), pero el partido nunca le dio el cupo""El último tiempo, antes del diagnóstico, me decían: estás muy flaca, estás con cara de enferma, pero una está tan metida en esto que no escuchas"

 


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Foto:FOTOS: JOSE MIGUEL CÁRDENAS


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