Adornos en el espacio vacío
Gustavo Barrera Calderón
 
Notas de prensa    (2/3)

Revista Libros
8 marzo 2003
GUSTAVO BARRERA CALDERÓN
POESÍA SIN SUJETO

Las fuentes de imaginación e influencias del autor de "Adornos en el espacio vacío" son distintas a las usuales en nuestro medio y crean expectativas prometedoras para este joven poeta.
La poesía de Gustavo Barrera Calderón (Adornos en el espacio vacío, El Mercurio Aguilar, 2002) asume una tradición que en la literatura universal alcanza su ápice con Mallarmé: una poesía sin sujeto. Señaló el poeta francés: "Creo que lo esencial que debemos apuntar, antes que nada, es que en la poesía las palabras se reflejan unas a otras hasta perder su color propio para no ser más que las transiciones de una gama" y, en la paráfrasis a su célebre soneto en "ix", añade que el sujeto implícito del poema (y de toda su poesía) es "un cuarto con nadie adentro", un cuarto en el cual sólo subsiste un espejo y el reflejo de siete astros.

Ese yo, tan poderoso en la poesía chilena, sobre todo en la poesía de las generaciones más jóvenes, desaparece aquí casi totalmente. Digo casi, porque en los poemas finales se infiltra imperceptiblemente una primera persona o un "mi" como restos de ese yo poético.

Pero si no hay un poeta que desde sus quiebres, fisuras, laceraciones o emociones, nos hable, ¿qué queda? Un espacio vacío, al que alude el poema inicial de Barrera (en curiosa coincidencia con Mallarme), y ciertas figuras que, como meros adornos, circulan dentro de él. La poesía pasa a ser así una experiencia primordialmente mental.

La objetividad a que da lugar la supresión del sujeto poético en nuestro autor no es una exterioridad de tipo naturalista, coloquial o surrealista, sino que lógica, pero con una lógica interna al poema, que, si bien en lo formal parodia algunas de las estructuras de la lógica tradicional (silogismo, sorites, etcétera), en lo sustancial rompe con los principios fundamentales de aquella: los principios de no contradicción y de identidad no rigen al interior de este poemario. Por ejemplo, "La emperatriz es una puta y la odio/ La emperatriz es una santa y rezo por ella" o un mismo poema puede tener por sujeto a Adorno y a Alicia.


 
 
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