El cóndor negro
Patricia Mayorga
 
Prólogo    (2/2)

Primero fueron Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert, en septiembre de 1974; le siguieron Leighton y la señora Anita en octubre de 1975 y culminó con Orlando Letelier y su secretaria, Ronnie Moffitt, en septiembre de 1976. En los tres casos aparecen siempre los mismos nombres: Manuel Contreras, Raúl Iturriaga y Michael Townley. Son el común denominador al que se unen múltiples factores en todo el mundo, con organizaciones de fascistas de Italia; cubanos anticastristas de Estados Unidos; ultraderechistas de Alemania, España, Francia y Portugal; y de integrantes del Ejército, principalmente, y de Carabineros de Chile.

A ellos se unen las estrechas relaciones entre los regímenes militares que dominaban América Latina en la década de los 70 y que dieron origen al llamado Plan Cóndor, que unía a los servicios secretos de Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Brasil y Perú, con el declarado fin de prestarse asistencia mutua en el control de opositores.
Todos tejiendo una operación internacional que pretendía combatir el comunismo en todos los frentes para crear un iluso nuevo orden mundial. Este libro es un relato documentado de los lazos que se fueron creando entre el régimen militar chileno encabezado por el general Augusto Pinochet y un grupo de fascistas italianos fugitivos de la justicia de su país por actos terroristas.

También da cuenta paso a paso de la forma en que Contreras e Iturriaga, como autores intelectuales, y Michael Townley, como mandante intermedio, según el dictamen de la justicia italiana, fueron disponiendo sus cartas y jugando los que suponían eran sus ases para el fallido doble homicidio. Contreras e Iturriaga fueron condenados en ausencia; Townley vive en Estados Unidos acogido a un programa de protección a testigos y los fascistas italianos autores materiales del ataque, están libres.

Este texto, producto de un trabajo de años y de decenas de entrevistas en diversos lugares del mundo, es un importante intento por desentrañar una muy bien coordinada red. Patricia Mayorga, periodista de larga trayectoria, fue armando con una paciente labor un puzzle que devela una época histórica marcada por los dogmatismos, la intransigencia, la intolerancia; un mundo dividido entre dos potencias, un mundo en blanco y negro, donde no había adversarios, sino enemigos. El cóndor negro es investigación periodística pura donde ninguna frase, ninguna cita, ninguna cifra, carece de respaldo. Este libro es un ejemplo de las alturas que puede alcanzar un trabajo realizado por un reportero, que contribuye a revelar episodios que, de otra manera, quedarían en las sombras para siempre.

José Manuel Álvarez E.


 
 
 
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