Construir la familia que soñamos
Neva Milicic
 

Prólogo (1/2)

Una vez más Neva nos regala uno de esos libros que uno siempre quiere tener a mano. Esos que se leen de una vez con interés de principio a fin y que dejan una sensación de optimismo y de ganas de hacer mejor las cosas. Esos libros que son justo lo que uno necesita, que hablan de algo conocido, en un lenguaje ameno y cercano, y que a la vez introducen siempre, y aquí vale el siempre, algo nuevo, algo distinto, alguna situación, idea o sentimiento que no habíamos considerado y que uno se propone integrar a su vida porque le hace sentido. Porque siente que hará más feliz a los que uno quiere y, por tanto, a uno(a) mismo(a).

Éste es uno de esos libros que uno deja por ahí encima, por ahí cerca, para abrirlo al azar en cualquier página y encontrar algo para ese día, o para volver a ver el índice y releer eso que le sirvió tanto la otra vez.
Neva tiene el don de escribir en un lenguaje sencillo, con sugerencias prácticas novedosas y a la vez entrega una información rigurosa conceptualmente acerca de los temas cotidianos con que cada familia, cada padre y cada madre tiene que lidiar constantemente en el transcurso de la crianza, el cuidado y la educación de cada uno de sus hijos. Tiene también la genuina preocupación de hablarnos de los contextos actuales, de «aterrizar» en el mundo real en que vivimos y viven nuestros hijos e hijas, aceptando la diversidad de mundos y las nuevas tecnologías para aprovecharnos de ellas y ayudar a los niños a utilizarlas.

Como dice la autora, cuando uno les pregunta a los padres qué
desea para su hijo(a), la respuesta suele ser siempre la misma: «Sólo
quiero que sea feliz». La gran pregunta entonces es cómo, qué lo hará feliz a él(ella) y a nosotros con ellos, en un mundo cargado de desafíos, que a veces parece estar torturando más que preparando a los niños con tanta exigencia académica y tan poca enseñanza afectiva, con tan
poco énfasis en conocer y disfrutar de la vida pacífica y amorosamente,
donde no existe preocupación por conocerlos mejor a ellos y apoyarlos en ampliar sus intereses y potenciar sus capacidades.

Como dice la autora, «la educación ha estado muy centrada en las normas, en el control de los niños más que en cómo vivir mejor con ellos y potenciar sus características». Este libro habla de las relaciones que toda persona necesita para crecer, de la importancia de las relaciones cercanas, seguras y estables. Habla también de sentimientos, actitudes y comportamientos que madres y padres, habitualmente las personas más cercanas a los niños y niñas durante su infancia y adolescencia, pueden cultivar para hacer que esas relaciones sean nutritivas y orientadoras para los hijos y también para los padres.

 
 
  Términos y Condiciones de la Información
© El Mercurio