Cuánto y cómo los quiero. Reflexiones acerca de la maternidad y la paternidad nutritivas
Neva Milicic
 

Prólogo (1/2)

El nombre de Neva Milicic ocupa hace muchos años un lugar destacado en la literatura especializada sobre psicología y desarrollo infantil. Más allá de ello, tanto en sus libros como en las columnas sobre psicología para padres en la Revista Ya de El Mercurio, sus palabras se han convertido en voz de aliento, ayuda o estímulo para muchos padres y madres que deben enfrentar a diario dificultades con sus hijos. Se trata de una colaboración constante en la construcción de esperanza y confianza en las propias capacidades de las familias y las personas para salir adelante. Uno de los muchos méritos de esta destacada psicóloga ha sido el traducir las complejas formulaciones de la psicología a un lenguaje sencillo y cercano, que las hace accesibles justamente para quienes más las necesitan. La capacidad de transformar lo complicado en simple sin que pierda la profundidad, es un don.

Leyendo sus columnas tenemos la sensación de que la ciencia psicológica deja de ser un territorio críptico, monopolio sólo de los especialistas iniciados, y pasa a ser del dominio público, donde siempre debió estar. Neva Milicic salda así una deuda que la psicología y la psiquiatría han tenido durante décadas con la gente común: el mito de que sólo los expertos son capaces de aliviar nuestro sufrimiento psicológico. Explicaciones que nos ayudan a entender el porqué de ciertos sufrimientos, a reescribir nuestras historias, y, lo más importante, a cómo dar el primer paso para salir adelante cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles y dolorosas.

En estas páginas se devuelve a las redes sociales, a los vínculos de afecto, al entorno cariñoso y acogedor de las personas significativas, el poder que siempre han tenido para contener las tristezas, para compartir las alegrías, para ayudarnos a sobrellevar las crisis esperadas o no esperadas en nuestras vidas. La autora hace referencia en varias de sus columnas a Boris Cyrulnik, psiquiatra que nos ha enseñado en forma muy cercana el concepto de resiliencia, esa capacidad que algunos tienen de sobrevivir y sobreponerse a situaciones adversas. Cyrulnik acuñó el término «tutor de resiliencia» para referirse a aquellas personas significativas que han jugado un rol fundamental en la recuperación de víctimas de todo tipo de atrocidades y dolores: violencia, abandono, exilio, abusos. La forma de operar de los tutores de resiliencia, que muchas veces ni siquiera saben el papel que han jugado, es a través del vínculo afectivo y de la transmisión de confianza al otro en sus propios recursos para salir adelante. Pienso que en las páginas de Cuánto y cómo los quiero.

 
 
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