De zorros, amores y palomas. Memorias
Fernando Balmaceda del Río
 
Notas de prensa    (1/6)

Actividad Cultural, El Mercurio
, 16 de mayo, 2002

MEMORIAS:
RECUERDOS PARA BURLAR A LA MUERTE

Fernando Balmaceda, ganador del Premio Revista de Libros 2001, relata su vertiginosa vida en una biografía lanzada ayer.

Todo comenzó como un juego para burlar a la muerte. Corría el año 1973 y a Fernando Balmaceda del Río, entonces cineasta y profesor de la Universidad Técnica del Estado, el golpe militar lo sorprendió con una orden de ir al suelo. Ahí, recostado en las canchas junto a otros 600 cuerpos, todos con miedo, todos bajo la mirada amenazadora de una metralleta, comenzó a recordar cada pasaje de su vida:
"Existe la creencia popular de que cuando uno se va a morir, ve rápidamente pasar toda su vida por delante.

Cuando yo estaba en esas circunstancias, me acordé de eso y para distraerme, o para obviar lo que ocurría a mi alrededor, me puse a rememorar", cuenta el escritor.

Entonces fueron desfilando personajes emblemáticos de la historia de Chile, paisajes campestres, países lejanos y exóticos, viajes, próceres, una ciudad que ya no existe y todo un pandemónium literario que después de un conjunto de causas y azares pasaron a formar parte de "De zorros, amores y palomas", recién publicado por el sello El Mercurio-Aguilar y que ganó el año pasado el Premio Revista de Libros.

"La verdad es que jamás pensé en publicar nada, porque soy muy desordenado en mi escritura. Tenía cosas por ahí, retazos de esta biografía y mucho material. Una vez que murió mi madre, me puse a ordenar la correspondencia que durante largo tiempo sostuve con ella y me di cuenta de que tenía un verdadero diario. Después me llegó un computador y pude ordenarlo todo. Me entretuve en eso cerca de cuatro años y lo mandé a concursar con el puro afán de ponerme un plazo de entrega", relata Balmaceda.

El resultado es un libro de 523 páginas, que junto con ser testimonio de una vida vertiginosa, da cuenta de casi un siglo de la historia de Chile. Y es que por biografía Balmaceda del Río está ligado inexorablemente a este país. Su tatarabuelo es nada menos que Andrés Bello; su tío, el mítico presidente José Manuel Balmaceda; su abuelo, el doctor Roberto del Río y, para rematar, su madre, la Momo, Inés del Río, eterna amiga y benefactora de la intelectualidad chilena.

En su infancia, marcada por la temprana muerte de su padre y por los rigores del internado, conoció y secundó al Padre Hurtado. Entre los numerosos conocidos y amigos suyos y de su familia que desfilan por estas páginas se cuentan Vicente Huidobro, Teresa Wilms Montt, Pablo Neruda, José Donoso, Juan Ramón Jiménez y varios Presidentes de la República.

Elizabeth Neira


 
 
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