Droga y alcohol: enfermedad de los sentimientos
Raúl Schilkrut y Maite Armendáriz
 
Notas de prensa    (2/3)

El Mercurio,
Sociedad, 13 de noviembre 2004

Psiquiatra Raúl Schilkrut: "La droga enfermedad de los sentimientos"

"La familia de una persona adicta se enferma junto con ella. Es lo que se llama codependencia, que es una parte de la enfermedad, no una consecuencia de ella. Y eso es lo que queremos aclarar en el libro".
El psiquiatra Raúl Schilkrut sabe de lo que habla: los últimos 15 años de ejercicio profesional los ha dedicado exclusivamente al tema de la adicción a drogas y alcohol. Y esa experiencia es la que quiso plasmar en el libro de la editorial El Mercurio Aguilar "Droga y alcohol: Enfermedad de los sentimientos", que escribió junto a la periodista Maite Armendáriz.

Los últimos quince años de labor profesional los ha dedicado exclusivamente a este tema, tiempo en el que ha perfeccionado un programa de seis sesiones en el que trabaja junto a los familiares del adicto. Ese programa unido a los intensos testimonios captados por la profesional de Artes y Letras de El Mercurio (ver recuadro) forman el cuerpo de este texto, con el que los autores buscan mostrar, a legos y entendidos, cuál es el verdadero punto de ataque de las drogas: los sentimientos.

-¿Qué significa que la adicción sea una enfermedad que afecta los sentimientos?
"Que la droga muy rápida, intensa y precozmente comienza a actuar sobre estructuras cerebrales que tienen que ver con las emociones, es decir, el sistema límbico. Entonces, el consumidor comienza a sufrir internamente, aunque externamente parece el dueño del mundo".

-¿Dolor que ellos reprimen?
"Primero, la persona no expresa las emociones y después las suprime. Y eso es muy grave, porque las emociones son el puente entre ella y la realidad, y por eso el adicto no percibe peligro y se va a comprar drogas a lugares muy peligrosos. También pierden el vínculo con los otros y con los valores éticos".

-¿Esa patología también se traspasa a la familia?
"Sí. Lo que le ocurre al adicto es el espejo de lo que le pasa a la familia, que también sufre de angustia, de miedo, de culpa, vergüenza y rabia con él y ella misma. Ocupa los mismos mecanismos de negación y represión, y se va enfermando en sus sentimientos. Así no pueden ayudar a su pariente a mejorarse, sino que van favoreciendo el agravamiento de la enfermedad".


 
 
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