Droga y alcohol: enfermedad de los sentimientos
Raúl Schilkrut y Maite Armendáriz
 
Prólogo   (2/2)

Caracterizado el problema, urgen las respuestas. Al respecto, hay dos elementos fundamentales para que una estrategia de drogas resulte efectiva: primero, que ella sea de amplio espectro, esto es, que incorpore balanceadamente elementos de prevención, asistencia de adictos y control; y, segundo, que en su ejecución no sólo participen las entidades de gobierno, sino también la comunidad, por medio de las organizaciones vecinales, las familias, los colegios, las ONG, las iglesias, los medios de comunicación. Como señalan los autores, “un paso decisivo para controlar la epidemia (de drogas) ocurre cuando se capta que una política efectiva de drogas debe comprender un amplio abanico de posibilidades, no sólo de las autoridades, sino de toda la comunidad”.

Como institución de la sociedad civil que se especializa en los problemas de prevención y control de la delincuencia, la Fundación Paz Ciudadana se ha impuesto el deber de aportar al diseño y aplicación de las mejores herramientas para enfrentar las drogas y reducir los daños asociados a su consumo en nuestro país. Lo anterior, precisamente porque los estudios técnicos confirman que —como se mencionó antes— existe una relación entre droga, violencia y delincuencia. Por eso, en 2003, Paz Ciudadana dio a conocer un estudio sobre las políticas y programas de droga que se aplican en diversos países, y en enero de 2004 presentó un estudio equivalente sobre la realidad nacional.

Con ellos, nuestra Fundación ha querido contribuir al análisis técnico de este problema, identificando algunas buenas prácticas extranjeras que ayuden al perfeccionamiento de nuestra estrategia. Paz Ciudadana también se ha dedicado de manera sistemática a la entrega de material informativo a padres, educadores y niños —mediante un vasto programa en torno al personaje Don Graf—, con el objeto de crear conciencia sobre el daño que provoca el abuso de sustancias, y las dramáticas derivaciones personales y sociales que él tiene.

En esa labor, la experiencia nos confirma una y otra vez que hay en la población una gran necesidad de información confiable y de calidad sobre las drogas y sus efectos, particularmente entre los padres de adolescentes. Estamos ciertos de que el acucioso estudio Drogas y alcohol, enfermedad de los sentimientos, realizado por el psiquiatra Raúl Schilkrut y la periodista Maite Armendáriz, será una obra de valiosa ayuda para todos ellos.

Agustín E. Edwards E.
Presidente
Fundación Paz Ciudadana
 
 
 
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