El amor al desnudo
Eugenia Weinstein
 
Prólogo (1/2)

Conocer a la Uca (como llaman a Eugenia Weinstein los que le tienen confianza) es hacerse de esa amiga sabia con que todos deseamos toparnos en la vida. Hace años, antes de que existiera la revista El Sábado del El Mercurio, habíamos oído sobre ella. Sabíamos de gente que la tenía como terapeuta y se había hecho “adicta” a sostener, regularmente, profundas conversaciones con ella.

Por eso, su nombre a la hora de pensar en alguien que se hiciera cargo de una columna con un título tan ambicioso como “Felicidad a la Orden”, nos pareció mucho más que apropiado. Y el resultado nos dio la razón..., aunque primero hubo que convencerla de que corriera con los colores de su propia pluma.

Perfeccionista y matea como es, sentía que escribir era una empresa mayor. Que aunque tenía el contenido de la canción (es decir, su experiencia de 28 años como terapeuta), le faltaba “la letra”, el aprender a poner por escrito toda esa riqueza. Pero con El Sábado asumió el desafío y los resultados están a la vista.

Sus primeros doce textos, publicados regularmente en la revista y centrados en el tema de las cada vez más complejas relaciones de pareja, tuvieron un feedback impresionante. Los lectores (no solo las lectoras, como sería lógico suponer), pedían sus datos, querían saber quién era y nos solicitaban columnas atrasadas con las que no se habían podido juntar, pero que, por recomendación de otros, necesitaban imperativamente leer.

Después de esa primera docena y tras un receso en que abundaron “las viudas” y “los viudos” de sus reflexiones, apareció otro ciclo de diez columnas. De esa suma nació un libro –El amor en tiempos del cambio-, que resultó tan exitoso como cada uno de sus textos por separado.

Por esos días la entrevistamos, ocasión en que ahondamos sobre lo mucho que le costaba dar a luz. Entonces vislumbramos dónde podía estar la clave de la empatía que lograba con los lectores.


 
 
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