El camino del líder
David Fischman
 
Introducción    (1/2)

Cuentan que un hijo le comunicó a su padre que quería ser un líder, y le preguntó cómo podía lograrlo.

El padre le respondió que lo primero que tenía que hacer era estar consciente de sus conductas. Que cada vez que sintiera que había hecho daño a una persona, clavara un clavo en la cerca de su casa.

El hijo aceptó el desafío y empezó a tomar mayor conciencia de sus actos. Siguiendo el consejo de su padre, comenzó a poner clavos cada vez que hacía daño, maltrataba a una persona o no la respetaba. Luego de un tiempo el hijo dejó de poner clavos en la cerca, porque ya era consciente de sus actos y trataba bien a las personas. Entonces preguntó a su padre: "¿y ahora qué hago?" El padre le respondió diciéndole que por cada acto de bien y servicio que realizase, sacase un clavo de la cerca.

El hijo nuevamente aceptó el reto y empezó, poco a poco, a sacar los clavos. Ya estaba despierto, era consciente y además se dedicaba a ayudar a las personas. En poco tiempo logró sacar todos los clavos. Contento, se acercó donde su padre, quizá con un poco de soberbia y le dijo: "¡he terminado! ¡Logré sacar todos los clavos! Finalmente he aprendido a ser una mejor persona, un líder". Sin embargo, acto seguido lo asaltó una duda: "¿ahora qué haremos con todos los agujeros que dejaron los clavos en la cerca?" El padre le respondió: "no los toques. Están allí para recordarte siempre que en tu camino de aprendizaje dejaste una huella de dolor en la gente y que gracias a su entrega, comprensión y colaboración ahora puedes ser la persona que eres".

Quise empezar este libro con la historia anterior por tres motivos. El primero, porque El camino del líder es un libro donde quiero compartir con el lector las huellas que yo dejé en mi camino de aprendizaje de liderazgo. Por ello, este libro es un agradecimiento a todos aquellos que me ayudaron a crecer y a desarrollarme como persona. Compartiendo mis huellas quizás ayude a los lectores a aprender de mis errores y a no dejar tantas huellas en su propio camino.


 
 
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