El camino del líder
David Fischman
 
Introducción    (2/2)

El segundo motivo es que El camino del líder es un libro lleno de historias como la citada al inicio de esta introducción, historias que transmiten mucha sabiduría. En la India es muy común el aprendizaje a través de historias. Lo interesante de ellas es que permiten relacionar conceptos nuevos con los que ya tenemos en la mente, lo que hace muy fácil el aprendizaje. Esto se denomina "aprendizaje metafórico". Cuando me encuentro con alumnos que tomaron mis talleres de liderazgo y les pregunto qué es lo que más recuerdan del curso, su respuesta es siempre: las historias. Uno olvida con facilidad los conceptos teóricos si no los aplica rápidamente, pero el aprendizaje de las historias queda almacenado para siempre.

Este libro está lleno de historias ancestrales de China, Japón, África y de la India. Historias que no sólo sirven para explicar el liderazgo, sino que pueden ser usadas para transmitir sabiduría a la familia y a las personas queridas.

El tercer motivo es que esta historia narra el inicio y el fin de El camino del líder. El primer paso que debe dar aquella persona que quiere ser líder es aprender a estar consciente, pues este es un elemento clave para lograr el liderazgo personal. La historia termina con la etapa más evolucionada del liderazgo interpersonal: el servicio a los demás. No podemos ser líderes si no tenemos primero la capacidad de liderarnos a nosotros mismos.

El liderazgo personal se logra cuando el individuo emprende el camino trabajando su autoestima, creatividad, visión, equilibrio y capacidad de aprender. El liderazgo interpersonal se logra posteriormente, cuando la persona domina la comunicación, aprende a dirigir a otros y a entregarles el poder, a trabajar en equipo y a servir a sus seguidores.

El liderazgo es un camino en espiral que va de dentro hacia fuera. Si una laguna que alimenta a un río no es profunda, si tiene poco agua, el río no podrá irrigar los campos y no se podrá sembrar ni cosechar. De la misma forma, si la persona no tiene primero un nivel de profundidad interior, no podrá irrigar un liderazgo constructivo y hacer crecer a las personas que la siguen.

David Fischman


 
 
 
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