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El
camino del líder
David Fischman
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Prólogo
(1/2)
Hace más de 30 años, el autor
J. Sterling Livingston escribía “Muchas personas
altamente inteligentes y ambiciosas no están aprendiendo
de su educación formal ni de su propia experiencia lo
que más necesitan para crear carreras gerenciales exitosas.
Su fracaso se debe en parte a que muchas tareas gerenciales
esenciales no son enseñadas en los programas de capacitación
gerencial y quedan para ser aprendidas en terreno, donde pocos
los aprenden por que no hay quien se los enseñe.”
( Myth of the well-educated manager-Harvard Business Review
enero-febrero 1971).
Por otro lado, Daniel Goleman cita una conversación que
tuvo con Shoshona Zuboff, psicóloga de la Facultad de
Ciencias Empresariales de Harvard, “las empresas han sufrido
una revolución radical en este siglo, y con esto se ha
producido una correspondiente transformación del paisaje
emocional. Hubo un largo período de dominación
administrativa de la jerarquía corporativa, cuando el
jefe manipulador y agresivo fue recompensado. Pero esa jerarquía
rígida empezó a quebrarse en los años ochenta,
bajo la presión combinada de la globalización
y la tecnología de la información; el virtuoso
en habilidades interpersonales es el futuro corporativo”
(citado en el libro de Daniel Goleman, La Inteligencia Emocional)
En el mismo libro, Goleman expresa que el “liderazgo no
es dominación, sino el arte de persuadir a la gente a
trabajar hacia un objetivo común.”
El Camino del líder es de muy fácil lectura
y está lleno de historias que ilustran el camino de aprendizaje
de los elementos de liderazgo que son parte de la capacitación
gerencial reclamada por Livingston, necesarias para el nuevo
estilo de liderazgo persuasivo señalado por Goleman..
Estas historias de diversos orígenes se prestan para
una lectura liviana, entretenida y de fácil comprensión.
Descrito como un espiral que va de adentro hacia fuera, empieza
con el conocimiento de uno mismo, con la autoestima, y nos lleva
a través de distintos aspectos para concluir con aquél
que señala al liderazgo como un servicio a los demás.
En el camino nos aconseja a apartarnos de ese otro espiral sin
fin que es el querer lograr siempre más y más,
lo que nos lleva al estrés tan característico
de nuestra sociedad actual.
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