El círculo maldito
Lilian Olivares
 
Notas de prensa    (1/4)

Revista de Libros
, 13 de abril 2003

ATRAPADOS EN UN CÍRCULO
ALCANCES DE LA DROGA

En realidad son dos los círculos malditos que conforman este libro reportaje. El segundo es el del negocio de la droga, con un dos mil por ciento de utilidad, la semblanza de grandes traficantes - reales o virtuales- que han actuado en Chile, la política nacional frente al problema, y la injerencia norteamericana.

El primero de los círculos, sin embargo, es el que da emoción al relato de la periodista de Lilian Olivares. Es la vivencia de los drogadictos, uno a uno, historias que van desde la población La Legua hasta San Carlos de Apoquindo, donde se palpa el profundo sufrimiento de quienes los rodean y la desesperación de ellos mismos; los curiosos métodos de sanación y la sensación difusa de que frente a ciertos casos no hay nada que hacer.

El texto se inicia con experiencias en la población La Legua. Grupos caritativos hacen funcionar su pequeña iniciativa - "desayuno para Jesús"- en que reparten pan amasado, té y sopa como prueba de afecto a tantos que amanecen drogados cada domingo.

En el otro extremo de la ciudad, entre Lo Barnechea y El Arrayán, los vecinos de nuevos conjuntos habitacionales ven cómo la venta de droga destruye su convivencia sin que la policía llegue a intervenir.
Sin embargo, como explican drogadictos y expertos en el tema, los puestos de venta han dejado de tener importancia. Los usuarios llaman por celular a su dealer o proveedor, quien los surte a domicilio, con toda comodidad.

Entre estos clientes asiduos, el libro sigue de cerca el caso de Ian, de familia acomodada en San Carlos de Apoquindo. Iniciado en la marihuana a los 13 años, se convirtió en consumidor fijo a los 15 para seguir después con la cocaína y el alcohol. Una constitución psicológica muy vulnerable lo convirtió en presa fácil. Cuando la familia estaba casi destruida -también materialmente porque el muchacho deshacía las puertas a puñetazos- lograron internarlo en una clínica, desde donde pasó a una Comunidad Terapéutica en Aculeo. Esta decisión fue muy difícil para el padre, temeroso de que su hijo llegara al suicidio.

Hoy Ian es un universitario felizmente recuperado, pero sigue siendo potencialmente adicto y durante toda su vida deberá cuidarse estrictamente de las ocasiones. Es curioso advertir en su historia que algunos médicos que lo trataron en su adolescencia no le dieron real importancia al tema de la droga. Lo juzgaban secundario... ¡y su paciente era ya un adicto consumado! Su nefasto grupo de amigos - "eran el demonio con mil caras", dice su madre- fue decisivo para Ian. Algunos eran hijos de padres tan abrumados como los de este muchacho; otros, en cambio, no aquilataban la gravedad de lo que estaba ocurriendo.

El círculo maldito recoge detalles impactantes. En una de las comunidades está internada una mujer con su hijo de dos años, también adicto, a quien daban la mamadera con alcohol para tranquilizarlo. Existen 32 remedios actualmente en farmacia que pueden ser usados como droga.

Es un tema interesante para todo el mundo y muy particularmente en Chile. La investigación deja en claro que la sombra de este círculo maldito alcanza a todo el país.

Elena Vial
 
 
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