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El
jardín en Chile
Raúl Silva
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Introducción
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El milagro de la naturaleza hecho jardín
La jardinería es, en estricto rigor, una ciencia
y es un arte. Es una ciencia porque involucra conocimientos
profundos sobre materias científicas, materias que requieren
hondos conocimientos y muy variados, desde la ciencia del suelo
donde se instalan las raíces de las plantas para sustentarse,
obtener el agua y los alimentos necesarios. El suelo, donde
también habitan microorganismos que dan vida al suelo,
que lo hacen evolucionar, aunque también hay unos que
son patógenos y son capaces de matar ciertos vegetales
como la Armillaria o la Roselinia.
En íntima relación con el suelo está la
ciencia del clima con sus infinitas variables y circunstancias
que cambian de año en año. Así, unos son
lluviosos, otros con primaveras heladas, días brillantes
y asoleados, veranos extremadamente calurosos. Las plantas viven
esas circunstancias: unas se adaptan y otras simplemente desaparecen.
A su vez las plantas, amén de tener infinitas formas
que se estudian en la Anatomía Vegetal, tienen múltiples
especímenes que para conocerlos hay que acudir a la Taxonomía
Vegetal, es decir, la ciencia que agrupa caracteres semejantes
y señala qué especies están emparentadas
y cuáles han tenido diferente estilo de evolución
en el planeta Tierra. Así, un peral, una rosa, un quillay
y una frutilla, pertenecen a la misma familia de las rosáceas.
Las plantas tienen funciones químicas, biológicas,
catabólicas, que se estudian en Fisiología Vegetal,
aspecto importantísimo para entender los procesos internos
de la planta, los mecanismos involucrados en esos procesos y
su relación con la actividad jardinera, o del horticultor,
o del fruticultor. Comprender la fisiología de la planta
significa proceder sabiamente en el manejo, sin necesidad de
recetas de cocina, que muchas veces no son las adecuadas...
Si la asociación suelo –clima– planta, determina
una ECOLOGÍA VEGETAL, falta incorporar la vida zoológica
que está implícita. Dicho de otro modo. No hay
vida animal si previamente no está establecida la vida
vegetal, aunque sea en forma rudimentaria. El animal, no es
capaz de obtener para su subsistencia, la energía del
sol, en cambio la planta sí y lo hace por medio de la
fotosíntesis, el milagro químico–fisiológico
más importante de la humanidad. En ese sentido, la planta
es el motor más perfecto del mundo.
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