En todo amar y servir
Felipe Berríos S.J.
 
Prólogo    

Mencontré con un amigo que quiero mucho al cual no veía hace tiempo. Teniendo los dos algunos momentos y alegres por el reencuentro le propuse que fuéramos a comernos una pizza. Mi idea era sentarnos y conversar.

Pero una vez sentados a la mesa, apenas llegó la pizza, él ágilmente la tomó con sus manos, la dobló en dos y luego con otro doblez la redujo al cuarto de su tamaño. De esa forma le dio un par de mordiscos y literalmente se la tragó. Escuetamente me comentó lo buena que estuvo la pizza y se limpió la boca haciendo ademán de que la tarea ya estaba concluida. No me quedó otra que comerme lo más rápidamente que pude mi parte y nos fuimos.

Espero que con estas reflexiones el lector obtenga un resultado diferente al que tuve con mi amigo que invité a comer pizza. Estas reflexiones no están escritas para que quien las lea se las trague en un par de mordiscos y luego deje el libro y comente al pasar como las encontró. Por el contrario, las anécdotas relatadas en este libro están escritas para leerlas una a una y masticarlas y rumiarlas lentamente con el propósito de saborearlas para que ellas vayan alimentando el diario vivir y saciando nuestra hambre de sentido.

P. Felipe Berríos, S.J.

   
 
 
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