Jardines y huertos orgánicos
Walter Rathgeb
 
Notas de prensa    (1/3)

Vivienda y Decoración,
5 diciembre, 2001

LA OPCIÓN ORGÁNICA

Desde hace 10 años el ingeniero agrónomo Walter Rathgeb Penza promueve los jardines naturales. Mediante un proceso, clave para lograr la inmunidad del sistema agrícola ecológico, pretende llegar a un suelo sano, que proteja los cultivos al reducirse la falta de nutrientes. Ésta, en la mayoría de los casos, es causa fundamental de la proliferación de insectos, plagas y enfermedades. Reconoce que ha ido contra la corriente, porque su proposición "atenta contra el sistema, en especial a la venta de ciertos insumos para el jardín. El cultivo orgánico prácticamente no los requiere, aunque opcionalmente se pueden emplear mejoradores".

Estos últimos son fertilizantes (guano, compost, harina de hueso o sangre, conchuela molida) y pesticidas ecológicos, que no dañan el ambiente (Neem, extracto de árbol hindú, Rotenona, piretrina natural, caldo Bordelés). Sin embargo, Walter dice que cuando un huerto jardín está montado de manera orgánica, las plagas prácticamente no se dan.
Rathgeb acaba de publicar un libro, editado por El Mercurio-Aguilar, que se encuentra en las principales librerías del país. Allí, entre muchos otros temas, explica cómo conocer las deficiencias del suelo y mejorarlo, así como las formas de reproducir plantas, los tipos de fertilizantes orgánicos que existen, los secretos del compost y el modo de enfrentar plagas sin necesidad de pesticidas. Además, entrega un calendario de siembra de hortalizas y flores que permite planificar e implementar mejor un huerto.

Cuando se parte desde cero ¿qué tareas deben realizarse para tener un jardín orgánico?
"La diferencia con respecto a la preparación de otros jardines está en que no se debe picar muy profundamente, a lo más unos 30 cm para no mover demasiado la tierra y afectar los organismos que hay en ella. Lo normal es encontrarse con malezas anuales que se mueren con la primera picada. Sin embargo, si la maleza es chépica rústica la tarea es mucho más larga, ya que la idea es sacar primero la máxima cantidad de raíces y luego poner cultivos como los de arveja, haba, centeno, o maíz, que al proyectar sombra matarán la chépica que quede. En esos casos recomiendo ir conquistando el suelo de a poco y aplicar grandes cantidades de materia orgánica".


 
 
  Términos y Condiciones de la Información
© El Mercurio