Notas
de prensa (1/3)
Revista de Libros, 26 de noviembre 2004
Cronista de personalidad múltiple
"Profesor de idealismo", lo llama Vargas Llosa en
el prólogo del libro, aludiendo a su capacidad para
entender la cultura como algo vivo en todas sus expresiones
- novelas, pintura, música, ideas- , convencido, con
un optimismo a toda prueba, de que ella es capaz de enriquecer
la vida de la gente. David Gallagher (Valparaíso, 1944)
estudió en la Universidad de Oxford y fue profesor
de Literatura latinoamericana en sus aulas desde 1968 a 1974.
Su primer trabajo, al graduarse de Master of Arts, fue como
editor en el suplemento literario del "Times" de
Londres, el prestigioso "TLS", del que dedicó,
en 1967, un número especial a América Latina.
Su interés por el tema lo llevó a publicar el
libro de ensayos Modern Latin American Literature (1973),
no traducido al español.
Una brillante carrera intelectual que, a los ojos de muchos
amigos, abandonó por la de banquero, iniciando una
trayectoria no menos exitosa. Fue director de Morgan Grenfell
International hasta 1974 y en 1984 fundó una empresa
consultora de asesorías financieras, de la cual es
socio hasta hoy. Además es consejero del Centro de
Estudios Públicos y del Solomon Guggenheim Foundation,
de Nueva York, entre otros cargos.
- Asesor financiero, columnista, crítico literario.
¿Un caso grave de personalidad múltiple?
- Un caso muy grave y también, para mí, muy
entretenido es un síndrome con que lo paso muy
bien.
- ¿Hay algo así como un "secreto"
- del que habla Vargas Llosa- en su decisión de cambiar
la academia y la crítica por las finanzas?
- Cuando me metí en las finanzas a los 29 años,
tuve que abandonar la academia: en Inglaterra por lo menos
son incompatibles, porque no existe la posibilidad de ser
académico a media jornada. Pero hacer negocios no es
incompatible con leer o escribir. Lo que hice en ese aspecto
fue agregar una actividad a mi vida, no reemplazar una con
otra. Además a diferencia de muchos empresarios no
juego golf, por lo que tengo mucho tiempo libre para escribir.
- Su primer libro de crónicas se llamó "Improvisaciones"
(1991) y el de ahora, "Otras improvisaciones". ¿Qué
entiende por ellas?
- Son "improvisaciones", éstas y las otras
anteriores, porque son textos inspirados en hechos ocurridos
al azar del momento: las noticias, algún pensamiento
pasajero, algún viaje que tuve que hacer por otras
razones. También porque, desde luego, no pretenden
ni remotamente ser la última palabra. En fin, el título
destaca las limitaciones que por definición tiene una
columna periódica. También hay un elemento de
modestísimo homenaje a Borges, a sus Inquisiciones
y Otras Inquisiciones, este último uno de los libros
más estimulantes que he leído.
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