Lo mínimo indispensable
Felipe Berríos S.J.
 
Introducción    (2/2)

Dicho y hecho: hay que reconocer que nadie despacha tan rápido como él. Nada de mandar columnas de a una en una; todas llegan juntas, todas tienen sentido, todas provocan. ¿Será el entrenamiento que dan las prédicas en el púlpito? ¿O será esa notable capacidad de comunicar lo que Dios le dio?

Sea lo que sea, lo cierto es que Felipe Berríos aceptó ser parte de El Sábado, a través de ese espacio, y ya ha completado dos exitosos ciclos de columnas. Debutó el 12 de octubre de 2001 con un texto al que llamó: “Una juventud sin pañales”, y al número siguiente ya habían cartas y polémica. ¿Qué es eso de un cura comparando el aprendizaje de un sexualidad responsable con el control de esfínter? ¿Qué hace la palabra “caca” en una reflexión escrita por un cura?, reclamaron algunos.

Pero a la mayor parte de nuestros lectores le pasó lo mismo que nos pasa a los periodistas con Felipe Berríos: descubrimos a alguien que sabe decir lo que quiere y tiene mucho que decir. Por eso, para dar mayor permanencia a ese mensaje, decidimos publicar esta recopilación de sus columnas a las que él, rápido como es, agregó varias otras. Son sus metáforas para El Sábado y para todos los días, que decidimos merecían ser difundidas como libro. Este libro.

Ximena Torres Cautivo

 
 
 
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