Lo mínimo indispensable
Felipe Berríos S.J.
 

Prólogo o instrucciones de vuelo

Me imagino cómo habrán sido los primeros vuelos aéreos comerciales, cuando no gozaban de muchas comodidades ni tampoco de mucha seguridad. Se necesitaba cierta dosis de audacia para subirse a uno de aquellos aviones. Se puede adivinar la máxima atención que ponían los nerviosos pasajeros a las instrucciones para posibles emergencias que daban las auxiliares de vuelo. En los vuelos comerciales actuales, casi nadie les presta interés. En parte se debe a que la gente viaja más por avión y le son conocidos los procedimientos. También a que volar en un avión comercial es uno de los medios de transporte más seguros que hoy existen.

Algo similar nos pasa con la vida. En estos tiempos es muy seguro vivir, tanto que a nadie le sorprende que la expectativa de vida en nuestro país sea de ochenta años. Por mucho que las noticias nos estén alarmando constantemente con tragedias y previniendo de peligros, vivir es mucho más fácil y seguro que antes. Cuántos de los que ahora poblamos este planeta no lo habríamos podido hacer sin el invento de la penicilina y los antibióticos. El creer que tenemos asegurada la vida nos lleva, como sucede con los actuales pasajeros de un avión, a no considerar las instrucciones que la vida contiene. Éstas nos enseñan a gozar y aprovechar la existencia, que es lo mismo que pretendo con estas reflexiones: llamar la atención a quienes van por la vida sin atender las instrucciones que su misma existencia les está dando.

No tengo ninguna pretensión de agotar un tema, decir algo novedoso o tener la razón; sólo pretendo que le prestemos atención al contenido de nuestra vida.

Para esto, tomo un hecho o un dato cotidiano que interese al escéptico lector. Tal como sucede con una carnada, algunos pican. Entonces tiro del anzuelo, enganchándolos con la reflexión que cada hecho contiene. Así, con esta primitiva técnica, espero contribuir a que, en esta vida en apariencia asegurada, vivamos todos más conscientes del milagro que significa vivir.

   
 
 
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