Notas
de prensa (1/6)
Artes y letras, El Mercurio, 13 de marzo 2005
Floridor Pérez. Sus libros más recientes: Altares,
lares y penas.
La biblioteca que Floridor Pérez tiene en su casa consta
de diversos apartados. Hay uno de diccionarios y obras de
referencia, aunque la mayor parte está dedicada a la
poesía, sobre todo, nacional. Así, hay varios
anaqueles con libros de y sobre Gabriela Mistral. Una de las
secciones más destacadas es la que él llama
"el altar de la patria", donde están las
obras de los poetas que más valora (su patria es amplia,
pues allí figura César Vallejo). Otra sección,
pequeña, es la "vanidoteca", donde reúne
todos los libros de su autoría. Entre ellos, hay uno
de tapas duras, en cuyo lomo se lee Obras completas bajo su
nombre. Pero al abrirlo, resulta que es una caja vacía
con un mensaje escrito en un papel: "¡Gracias por
esperar!".
En la configuración y contenido de su biblioteca, se
reconocen varios de los rasgos que han caracterizado su andadura
literaria: la devoción por la obra de otros y la distancia
irónica frente a la propia; la pasión por las
palabras y las tradiciones; su amor por la cultura rural y
por la enseñanza (ha sido, a lo largo de su vida, profesor
de educación básica, media y superior, además
de dirigir e impartir talleres); su vinculación como
en un segundo plano a las líneas mayores de la poesía
chilena. De esta suerte, junto a su obra en verso, de azarosa
vida impresa -libros no publicados, poemas trasladados de
un libro a otro o incluidos en libros distintos-, ha realizado
una importante labor de antólogo y recopilador (de
poemas breves; de mitos y leyendas; de visiones de Chile por
cronistas, viajeros y escritores; de poesía sobre el
deporte y los juegos, etc.), además de haber contribuido
a otras empresas (por ejemplo, colaboró desde el primer
número de la revista Orfeo, creada por Jorge Teillier
en 1963, y participó activamente en el Primer Encuentro
de Poesía Joven de Valdivia en 1965).
Poesía y vida
Los dos libros más recientes de Floridor Pérez
responden a su doble aproximación a la literatura.
Como practicante y como estudioso. Uno es una antología
de cincuenta textos extraídos de más de trescientos
publicados por Gabriela Mistral en El Mercurio entre 1921
y 1956. El otro es un brevísimo libro de versos, titulado
Tristura.
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