Negociación ¿cooperar o competir?
Cristián Saieh, Darío Rodríguez y María Pilar Opazo
 
Prólogo (1/3)

Todos debemos aprender a negociar, no hay escapatoria.
Nuestra vida es una negociación permanente. Todas las relaciones sociales son comunicaciones que contienen invitaciones que pueden ser aceptadas o rechazadas.

Si son rechazadas, se producen desavenencias y las comunicaciones
desembocan en conflictos a ser negociados.

Tal como lo anuncia su título, este libro le permitirá al lector
resolver mejor en todos los ámbitos el dilema esencial de sus negociaciones diarias, que es competir o colaborar. En el ámbito empresarial, por ejemplo, ¿son los negocios guerra o son paz? Algunos empresarios dirán que son guerra, que todo es competencia. Las empresas están amenazadas por sus competidores, por sus clientes, por sus proveedores, por sus potenciales imitadores y aun por sus propios empleados.

Otros empresarios, sin embargo, no estarán de acuerdo con esta visión del mundo de los negocios. Plantearán que los clientes no son enemigos, sino que, por el contrario, la satisfacción de sus necesidades es lo más importante de una empresa. Que tampoco lo son los proveedores, los empleados y aun los competidores, por lo que hay que formar alianzas estratégicas con ellos. Entonces, los negocios son paz. No es necesario apagar la luz del compañero para tener brillo propio. ¿No es cierto? Esto tampoco parece completamente correcto, porque las empresas sí tienen conflictos con sus competidores, sus clientes, sus proveedores, sus empleados y otros agentes interesados.

Lo racional es reconocer que los negocios son simultáneamente
guerra y paz. Y que en el mundo de los negocios rara vez existen colaboradores (amigos) o competidores (enemigos)
puros. Los negocios, como todo fenómeno propio de la vida social, siempre tienen una complejidad mayor de lo que son capaces de ver esas miradas simplistas en blanco o negro, de guerra o paz. Es importante darse cuenta de la verdadera complejidad de la situación, porque sólo así se torna posible extraer el máximo beneficio de ella. Quien únicamente percibe uno de los lados, sin siquiera darse cuenta de la existencia del otro, deja oportunidades. Las empresas interactúan, en relaciones simultáneas de competencia y colaboración, con sus contrapartes interesadas, internas y externas.

 
 
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