Nuevos pensamientos, nuevos mundos
Patricia May
 

Notas de prensa    (1/5)

Revista Ya,
15 de julio 2003

PATRICIA MAY, ANTROPÓLOGA:
"SOY UNA SOBREVIVIENTE DE LA AMARGURA"

A pesar de su acondroplasia -un problema en la estructura de los huesos, que suele confundirse con el enanismo- , de los tiempos de tristeza e infelicidad de su adolescencia y de las múltiples dificultades que le ha deparado la vida, a los 47 años la autora del éxito editorial "Todos los reinos palpitan en ti" se ve segura, satisfecha y feliz. Hoy acaba de lanzar su segundo libro "Nuevos pensamientos, nuevos rumbos" (El Mercurio- Aguilar) para, entre otras cosas, transmitir que "la vida es mucho más que la apariencia, el estatus y el dinero".

Después de convertirse en una best-seller con su primer libro "Todos los reinos palpitan en ti", la vida de la antropóloga Patricia May (47) no cambió en lo absoluto. Y espera lo mismo ahora, seguir con su vida tranquila y quitada de bulla, después de lanzar su segunda publicación, "Nuevos pensamientos, nuevos rumbos" (recopilación de sus columnas de la revista El Sábado de El Mercurio), que es probable que también arrase en los rankings.

Pero ella está tranquila. Y, como si nada, divide sus días entre sus clases, talleres y grupos de reflexión que dirige en Santiago y en su parcela en Colina, donde vive con su marido y sus hijos. En la mansarda - con vista a un frondoso jardín- tiene su oficina-sala de yoga, a la que hay que entrar sin zapatos para instalarse a tomar café junto a la estufa. Cuenta que es aquí donde escribe sus columnas, transformadas en libro.

- ¿Cómo vives tu éxito?
"La verdad es que nunca tuve intención de publicar. Ni siquiera cuando salió mi primer libro. Y jamás pensé que a la gente le iba a gustar lo que yo hacía. Pero si me hablas del éxito, te digo que no tengo ningún interés, al contrario, me inquieta lo que puede alterar mi vida... Ahora, no me considero una escritora. No pretendo ser una literata ni mucho menos".

- ¿No te ha cambiado ni siquiera un poco la vida?
"No. Una de las cosas que he tratado de hacer es poner límites para no ser arrollada por este movimiento. Otra cosa es que lo que escribo parece que está interpretando el sentir de mucha gente y en ese sentido estoy feliz de aportar en algo. Pucha, cómo no va a ser satisfactorio que alguien te diga: Oye, leí tu libro y me sirvió".

 
 
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