Prólogo
Los desafíos del siglo XX estuvieron enmarcados en la preocupación
por avanzar en materia de justicia social. Los temas políticos
y sociológicos consumían nuestra energía y monopolizaban nuestra
atención. Era lo que leíamos y discutíamos en las décadas de los cincuenta y sesenta, y en la de los setenta.
Poco a poco el interés se fue desplazando a temas más personales,
y la preocupación por lo individual, por lo micro, desplazó a la
preocupación por lo social y lo macro. Tal vez el péndulo se ha ido
exageradamente a un extremo, pero el mundo de la psicología y sus
respuestas a la comprensión del mundo interno de un sujeto, de sus
conflictos, de sus relaciones íntimas, del valor de lo vincular en la
vida afectiva, de la importancia de la inteligencia emocional y las
relaciones simétricas respetuosas por sobre las de dominio-sumisión,
nos tienen cautivados.
La psicología como disciplina nace a fines del siglo XIX, se desarrolla
tímidamente en la primera mitad del siglo XX, para expandirse
durante la segunda mitad, e instalarse con todo a partir del siglo que
comienza.
En este contexto, son muchos los libros editados con los temas
mencionados. Lo que marca la diferencia entre unos y otros es la
lucidez con que se ha construido el texto, cuán presente tiene las
inquietudes del público, el aporte reciente de las ciencias humanas,
la información básica que el lector debe manejar y la calidad de los
autores en los temas específicos.
Este libro ha logrado plenamente dichos objetivos. Desarrolla
cuatro grandes temas de gran interés actual. La primera sección se
centra en el nuevo escenario de la mujer del siglo XXI. La ventaja
que supone para el género femenino el vivir en un mundo que mira
cada vez más hacia adentro del ser humano. Los desafíos de vivir una
sexualidad libre de represiones y plenamente satisfactoria tanto para
ella como para su pareja. La posibilidad de conjugar una maternidad
adecuada a los nuevos tiempos, evitando la sobrecarga de múltiples
roles. Y, en este contexto, el aprendizaje de la integración de los hombres a la crianza y a la relación simétrica, sin sobreexigencias generadoras de angustia.
La relación de pareja es otra después del siglo XX, y en la segunda
sección del libro los autores se hacen cargo de temas muy sensibles
y novedosos en los que tenemos que profundizar: la infidelidad, los
matrimonios express, los segundos matrimonios, el rol central del
erotismo, los efectos de la pornografía y los inevitables conflictos que
acosan a toda pareja.
Cada día existe mayor conciencia de las repercusiones en la calidad
de vida futura que tienen la infancia y la adolescencia. Las secciones
tres y cuatro analizan aspectos cruciales de la educación. La
sana autoridad paterna, las exigencias de rendimientos desmedidas
y el ambiente escolar agresivo. El rol fundamental del padre, de la
madre y de la intimidad familiar en el crecimiento mental sano del
niño, que lo proteja a futuro de las drogas, de la promiscuidad y la
violencia.
La compleja sociedad actual cambió el perfil del adolescente tradicional
y los autores lo describen acertadamente. Dan consejos sobre
cómo enfrentar esta difícil edad por parte de los padres, y describen
algunos de los trastornos más complejos propios de esa edad: la anorexia, la adicción a la marihuana y al doping. Terminan denunciando
la mala calidad de la educación sexual actual dirigida a nuestros jóvenes. Este texto, escrito por la pluma de varios autores en un lenguaje los mejores reportaje s de psicología de revista ya sencillo y accesible, acerca de temas que están muy bien ensamblados,
puede ser de gran utilidad para el público en general. El conocimiento
científico de las variables que están en juego en nuestras relaciones afectivas nos ayuda a actuar más inteligentemente, a saber
pedir ayuda cuando reconocemos una realidad que nos sobrepasa,
contribuyendo así a mejorar nuestra calidad de vida y la de quienes
nos rodean.
Ricardo Capponi
Psiquiatra
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