Nuevos paradigmas a comienzos del tercer milenio
Álvaro Fisher (editor) e Instituto de Ingenieros de Chile
Introducción    (2/11)

Eso tuvo consecuencias sobre todos los campos del quehacer humano de la época. Por ejemplo, Freud desarrolló el sicoanálisis sobre la base de una metáfora hidráulica para describir la mente, con conceptos como presiones, válvulas de escape y otros similares. El materialismo histórico de Marx, que describía las estructuras sociales según las relaciones de propiedad de los medios de producción, tenía un claro perfume mecánico. El propio Ford revolucionó la disciplina de la administración y producción industrial a comienzos del siglo XX, al introducir la producción en serie, idea que tiene un fundamento claramente mecánico. Estos ejemplos nos muestran que la visión predominante de la época, la física clásica, la postura que de ella surgía para comprender el mundo, tuvo importantes repercusiones en los modelos o teorías que se construyeron a partir de ellas para describir otros campos del saber y del actuar.

Podemos definir intelectualmente al siglo XIX diciendo que el paradigma que lo caracteriza es probablemente el de la física clásica.
Sin embargo, durante el siglo XX, esa perspectiva sufrió un demoledor ataque. En el caso de la física, y durante la primera mitad del siglo XX, aparecen la teoría de la relatividad de Einstein y la mecánica cuántica de Planck, que implican un derrumbe importante en la concepción clásica del universo. Más adelante, en la segunda mitad del siglo XX, el descubrimiento de la forma helicoidal del ADN por Watson y Crick, viró el foco de atención desde la física hacia la biología. En el último cuarto de siglo, retornan con fuerza las ideas de evolución por selección natural de Darwin, no sólo como la explicación científica de la biodiversidad observable, sino además para modificar los modelos fundadores de las ciencias sociales y nuestras visiones de la cultura. Finalmente, las ideas agrupadas alrededor del concepto de complejidad, pretenden dar una visión unitaria a la realidad que la ciencia había estado construyendo de manera fragmentada.

Nuevos paradigmas
Todo este cúmulo de nuevos conceptos, de nuevas teorías y descubrimientos, nos plantea una pregunta obvia. Si efectivamente las construcciones intelectuales se estructuran utilizando metáforas desarrolladas en torno a paradigmas explicativos, como fue el caso de la física clásica durante el siglo XIX, ¿cuál es el contorno del bosque intelectual que emerge a comienzos del tercer milenio con los árboles conceptuales construidos en las últimas décadas?


 
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