Para leer a Parra
José Miguel Ibáñez Langlois
 
Notas de prensa    (1/9)

El Mercurio,
Actividad Cultural, 7 agosto 2003

JOSÉ MIGUEL IBÁÑEZ LANGLOIS:
"LA POESÍA DE PARRA SE DESCUBRIÓ A SÍ MISMA"

Parte importante del reconocimiento de la obra de Nicanor Parra, no sólo en Chile sino también en el extranjero, se debe en gran parte a la labor realizada por José Miguel Ibáñez Langlois. Desde su tribuna como crítico literario del diario "El Mercurio" bajo el seudónimo de Ignacio Valente, vislumbró la calidad y trascendencia de la antipoesía en el ambiente literario y la defendió fuertemente de sus detractores.

Con humildad advierte que no quiere ser considerado el "descubridor" del poeta: "La obra de Nicanor se descubrió a sí misma. Pero es verdad que por los años 60 todavía producía un rechazo en vastos sectores de la crítica chilena. Me alegro mucho de haber contribuido a superar esta actitud y a extender la apreciación de una poesía nueva, distinta, innovadora".

Varios de los artículos que publicó en las últimas décadas sobre el autor chillanejo en las páginas de este diario y en revistas especializadas ahora aparecen reunidos en un solo volumen: "Para leer a Parra" (El Mercurio-Aguilar), que se presenta hoy, a las 19:30 horas, en el Centro Cultural de Las Condes.

En poco más de cien páginas, analiza los principales aportes de esta corriente lírica y entrega pautas para entender lo que él mismo denomina "la originalidad artesanal, personal, criolla, intransferible y casi inculta con que el autor se las arregló para forjar su creatura antipoética".

"La principal innovación de Parra está en dos factores: por una parte, la incorporación del lenguaje de la prosa al verso, es decir, del prosaísmo, del habla coloquial, de la palabra oral. 'Poetry as a speech' en la expresión de Ezra Pound. Por otro lado, están la ironía, la sátira, la parodia, el sarcasmo y el humor negro en un grado que también era difícil de pensar antes de Parra sin convertir a la poesía en un conjunto de chascarrillos. Estos dos factores dan un resultado muy positivo: la libertad de poder decirlo todo en poesía, también lo que convencionalmente se pensó que no cabía en la palabra poética, es decir, lo común y corriente e incluso insignificante".


 
 
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