Periodismo en primera persona
Ximena Torres Cautivo
 
Notas de prensa    (1/5)

Revista del Domingo,
19 de octubre del 2001

LA PERIODISTA INDESEABLE

Hace poco estuvo en Santiago la escritora barcelonesa Empar Moliner. Vino al lanzamiento del libro "Periodismo en Primera Persona", del sello El Mercurio­Aguilar. A ella la precedía el éxito de un artículo­bomba publicado en el diario "El País", donde logró sentirse como una maldita inmigrante en su propia ciudad. Maldición.

A fines de los años 70, el escritor y periodista alemán Günter Wallraff publicó una serie de artículos que sacaron más ronchas que una bomba de litre. Para realizarlos, Wallraff recurrió a un viejo truco: se disfrazó de cualquier cosa menos de él mismo. Y así escribió joyas como "Cabeza de turco", un vibrante relato en el que cuenta sus experiencias tras hacerse pasar por inmigrante ilegal en Alemania durante dos años. Varios de esos artículos, incluido "Das Bild", en el que Wallraff asume la personalidad de un periodista de pacotilla en un diario de pacotilla, fueron publicados por la editorial Anagrama en 1979 con el inmejorable título de "El periodista indeseable".

Más de veinte años después, la barcelonesa Empar Moliner es la nueva "periodista indeseable", quien debe su incipiente fama a sus crónicas de fúltbol y, especialmente, a un artículo para el cual se hizo pasar por inmigrante durante trece días (al más puro estilo Günter Wallraff), luego de un bullado escándalo por la creciente inmigración musulmana.
Junto con esto, esta graciosa mujer, dócil y a la vez cortante como una Gillette, poco a poco construye su espacio en la nueva literatura barcelonesa, con los dos titulos que lleva publicados: "El vendedor de pisos que odiaba a los mimos" y "Feli Esteticien", esta última una novela de humor negro con la que ganó el premio Pla, el más importante en Cataluña.

En todo caso, como en su artículo, la propia historia de Empar no es sino la crónica de una inmigrante. Aunque a los 34 años es muy querida en su ciudad, especialmente por el programa de humor social que conduce en una radio junto a Quim Monzó ­el Kafka de España­ y a un crítico medievalista, lo cierto es que Empar nació a sesenta kilómetros de Barcelona, en un polvoriento pueblo donde sufría maltrato infantil. "El pueblo más feo del mundo", dice Empar. Desde allí se fue sin nada, para terminar finalmente montada en una moto de 50 centímetros cúbicos, color verde, la única que puede manejar en Barcelona sin carné para conducir. Que de hecho no tiene.


 
 
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