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| Premio Revista
de Libros |
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Este
galardón otorgado por la Revista de Libros de El
Mercurio cuenta con el significativo auspicio de Empresas
CMPC y tiene una reconocida trayectoria durante sus 14 años
de existencia. Su rol ha sido relevante para nuestra cultura,
pues de él han surgido algunos de los grandes escritores
de este período.
El nivel de los escritores reunidos año a año
con entusiasmo, creatividad y gran oficio, ha dejado una huella
imborrable no sólo en los libros que hoy los conservan,
sino en las mentes de todos los que han tenido el placer de
leerlos y apoyarlos.
Así desde 1991, se ha desarrollado con gran entusiasmo
el Concurso Premio Revista de Libros, el que se ha convertido
en uno de los acontecimientos más significativos para
el mundo de las letras nacionales. Este certamen se efectúa
anualmente con el principal objetivo de estimular en forma constante
la creación literaria en el país y otorgarles
el merecido reconocimiento a narradores y poetas.
Con extraordinarias convocatorias, el concurso ha ido incursionando
en diferentes géneros literarios. El primer año
se dirigió a los novelistas y resultó ganador
Gonzalo Contreras, con su obra La ciudad anterior,
la que marcaría el inicio de la carrera de uno de los
más prestigiosos escritores chilenos, con su prosa esencial,
pulida e inteligente. En 1992, el poeta Adán Méndez
triunfó con sus versos recopilados en Antología
precipitada.
¿Quién mató a Cristián Kustermann?
fue la novela policial ganadora del concurso en 1993, con la
que Roberto Ampuero dio a conocer al detective Cayetano Brulé,
un entrañable personaje que continuaría protagonizando
aventuras en la creación posterior del autor. En 1994,
Marcelo Rioseco se destacó con Ludovicos o la aristocracia
del universo, obra que refleja una poética existencial,
bella y mágica donde el autor se plasma también
como un arquitecto de las causas subterráneas.
Tito Matamala obtuvo el Premio en 1995 con la novela Hoy
recuerdo la tarde en que le vendí mi alma al diablo (era
miércoles y llovía elefantes), un singular
ejercicio de lenguaje. En 1996, el triunfo le correspondió
a Juan Cameron con sus poemas reunidos bajo el título
de Viles ejecutorias, donde presenta una voz elegante,
sabia y nostálgica.
Juan Pablo Uribe-Etxeverría recibió el premio
en 1997 con la inquietante novela Uñas de muerto.
Al año siguiente, se realizaría la primera versión
del concurso para el género cuentos, en la que ganó
la obra Lentes oscuros/ Gafas ahumadas, de Hernán
Rivera Letelier, escritor ya reconocido mundialmente por su
genial novela La reina Isabel cantaba rancheras. Además,
se otorgaron premios al segundo y tercer lugar, que recibieron
Oscar Garaycochea y Luis López-Aliaga, respectivamente.
Damaris Calderón ganó en 1999 con su poemario
Sílabas Ecce Homo, distinguido por su tono lúdico,
austero y vanguardista. Y en 2000, el autor Herman Shwember
se adjudicó el premio por su destacada y novedosa novela
Yo, pecador.
El año 2001, Revista de Libros de El Mercurio,
Empresas CMPC y el sello editorial El Mercurio-Aguilar se han
unido para presentar dentro de una nueva alianza, la obra ganadora
del Concurso Premio Revista de Libros, extendiendo aún
más los alcances de este premio.
Este año además el Premio Revista de Libros se
amplió a un nuevo género: por primera vez en Chile
se realizó un concurso destinado a las memorias, biografías
y autobiografías. Con una gran respuesta de participantes,
finalmente se impuso la obra de Fernando Balmaceda, De zorros,
amores y palomas, un verdadero fresco de todo el siglo
XX.
Para la poesía, la versión 2002 trajo nuevos aires,
pues vio ganar al joven Gustavo Barrera con un poemario que
apuesta tanto a la tradición y la ruptura: Adornos
en el espacio vacío.
Y otro joven es el autor de Poderes fácticos,
la novela elegida por el jurado este año. Se trata de
Carlos Tromben, quien tomando como punto de partida un hecho
policial ocurrido en 1973, logra reconstruir con inteligencia,
dinamismo y emoción una época clave de nuestra
historia reciente.
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