Para leer a Proust
Daniel Swinburn
 
Introducción    (1/16)

Por el camino de Proust... y Alone

La fascinación y el desconcierto iniciales que debe haber producido en el joven escritor chileno Hernán Díaz Arrieta la lectura en francés de los 16 tomos de la novela de Marcel Proust ''En Busca del Tiempo Perdido'', es fácilmente homologable a la que puede vivir hoy día cualquier lector que se aventure en el tupido bosque de uno de los autores más grandes del siglo XX. Aunque tal vez, hubo en esa experiencia particular del entonces crítico del diario La Nación, la sensación de estar ante un fresco monumental cuya conexión con el mundo literario chileno de los años veinte era tan exótica como inoportuna.

Leer a Proust significó para Alone, por cierto una renovación y una profundización de sus gustos literarios previos, muy anclados ya en la literatura francesa. Se sumergió en un mar conocido, por donde ya había buceado con Saint-Simon, France, Taine, Renan, Saint Beuve y otros autores.

Pero las páginas de ''Por el Camino de Swan'' que dan inicio a ''La Búsqueda...'', provocaron en él la experiencia mística de una revelación que le permitió no sólo asirse de una columna firme para su prolífico trabajo de crítico literario en los años venideros, sino que le otorgó también una justificación existencial, un sentido a su vocación de vida. La lectura de Proust aumentó seguramente en Alone su ''distanciamiento'' del mundo, pero simultáneamente, sintió un impulso de dar a conocer lo que él juzgaba la mejor narrativa de su tiempo.

Desde el inicio su esfuerzo por dar a conocer a Proust en Chile contrastó negativamente con la recepción que tuvo en Europa el autor francés, y no sería aventurado admitir que en dicha frustración vivió Alone una experiencia íntima de ese aislamiento que le servía para reforzar su autoimagen de animal literario.

La gloria de Proust en Francia había llegado con más fuerza tras el término de la Gran Guerra. Este hecho hizo nacer un sentimiento universal que produjo la renovación de la vida intelectual y de las artes.


 
 
  Términos y Condiciones de la Información
© El Mercurio