Para leer a Proust
Daniel Swinburn
 
Notas de prensa    (1/9)

Revista de Libros


Swinburn publica hoy un conjunto de ensayos que Alone dedicara a Marcel Proust (Notas para un estudio de En Busca del Tiempo Perdido) en 1928 en el diario La Nación. En realidad, podría decirse que Swinburn exhumó felizmente, del fondo del olvido, esas maravillosas sesenta páginas ya al borde de la extinción física. Hoy las reúne bajo el título de Para leer a Proust y el subtítulo de La mirada de Alone, precedidas por un estudio introductorio suyo: veinte lúcidas páginas que sitúan en su contexto histórico y literario la lectura que el crítico chileno hizo del novelista francés.

Cierra este libro el texto de una mesa redonda realizada por Artes y Letras de El Mercurio, en torno a los ensayos de Alone, y con la participación del propio Daniel Swinburn y de David Gallagher, Arturo Fontaine T., Pedro Gandolfo y Jaime Valdivieso: un interesante colofón para aquellas excelentes páginas. Lo que primero nos sorprende de ellas es la tempranísima penetración de Alone en los quince tomos de la novela de Proust. En 1927 terminaban de publicarse éstos en París, para desconcierto de tantos lectores ante su longitud, estilo y novedad, y recién un año después, en este rincón del mundo, eran comprendidos, analizados y encarecidos con un brillo y agudeza inusuales por un crítico criollo, que, más que leerlos, los había devorado en su idioma original.

A esta precocidad crítica se añade su vigencia actual: casi setenta años después, una vez que se han escrito innumerables volúmenes sobre Proust, y una vez que éste ha influido sobre toda la narrativa contemporánea, el anticipador juicio de Alone nos sigue pareciendo acertado en casi todo lo esencial, como subrayan Swinburn en su estudio preliminar y los participantes de la mesa redonda final.







 
 
  Términos y Condiciones de la Información
© El Mercurio