Puro cuento
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Prólogo   (1/3)

PURO CUENTO, TIEMPO REAL

La idea surgió de un encuentro entre Radio Duna y la Revista de Libros de El Mercurio. Tenía sus antecedentes en Estados Unidos y en España. La versión norteamericana había sido organizada por la radio pública y había tenido de anfitrión nada menos que a Paul Auster quien confesaba el agobio del trabajo que recibía semana a semana. La versión española la publicó el suplemento cultural de El País, Babelia y la firmaba Juan José Millás, una de las plumas más dotadas de la península. El modelo era sencillo. Se solicitaba por radio a los auditores que enviaran cuentos, hechos reales, episodios de su vida, para seleccionar los mejores y leerlos semanalmente. Y luego se publicaban en Babelia.

Nuestro país tiene mucho menos habitantes y el riesgo era evidente. ¿Escribirán tanto como para mantener un programa semanal en el aire con relatos de cierta calidad? Nos arriesgamos y la sorpresa fue inmediata: una enorme respuesta. Antes de un par de semanas ya habíamos recibidos cien cuentos entre los cuales costaba seleccionar los mejores dada la calidad media de los mismos, más que aceptable. Durante dos años leí semanalmente un promedio de ocho cuentos de los muchísimos que recibíamos. Calculamos que durante la duración del programa, de esta primera etapa, recibimos entre 1500 y 2000 narraciones de las más diversas.

Descubrimos que a la gente le gustaba escribir para la radio, sin tanta vanidad, usando con frecuencia el seudónimo. Las historias abarcaban todo el país, describían muchas de nuestras ciudades, iban desde lo rural a lo urbano y pasaban de lo lírico a lo humorístico sin dejar de lado historias verídicas tremendamente conmovedoras. Un profesor de Concepción, asiduo colaborador del programa, nos confesó por carta que usaba los cuentos de cada emisión para sus clases de Lenguaje.

La gente no solamente quería contar sus historias, sino que también pedían copias de los cuentos en que habían sido nombrados, su persona, su región o su puesto de trabajo. Puro cuento se convertía en punto de referencia para el auditor medio. Muchas veces se me ha acercado la gente a comentarme que lo escucha.


 
 
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