La travesía del Totorore
Gerry Clark
 

Presentación   

Han transcurrido un poco menos de dos años desde que nos dieron a conocer a mí y a mi señora La travesía del Totorore. El escenario, entonces, no pudo haber sido mejor. Nos encontrábamos disfrutando de la hospitalidad de Luis Chadwick y su mujer, Carmen, en su hermoso refugio en isla Jechica, al norte del archipiélago Chonos, en las mismas aguas en las que Gerry Clark había navegado más de dos décadas atrás.

Mientras leía el ejemplar que Luis nos había prestado, me di cuenta rápidamente de que este libro se trataba principalmente de Chile, y, por lo tanto, pensé que debía ser traducido y publicado en este país lo antes posible. El sentido de la aventura de Clark, su amor hacia la naturaleza y la devoción que manifestaba hacia el estudio de
las aves reflejan valores dignos de ser compartidos por los chilenos de todas las edades, así como por los amantes de la flora y fauna en todo el mundo. Luis acogió mi idea con mucho entusiasmo, al igual que Carlos Appelgren, el querido representante de Chile en Nueva Zelandia entre los años 2000 y 2004, quien es además navegante y propietario de un yate neozelandés, Oi, que corresponde al nombre maorí de un ave de aires sureños.

Con el apoyo de Luis y de Carlos, resultó relativamente fácil reunir los fondos para hacer realidad este proyecto. En gran medida, el financiamiento provino de parte de otros apasionados de la navegación, como Bernardo Matte, Sven von Appen y Jorge Errázuriz Grez, a los que se sumó un importante aporte del propio Luis Chadwick. A todos ellos les agradezco sinceramente su generosidad.
Debo agregar a estos nombres los de una gran cantidad de personas cuyo esfuerzo, de diversa forma, ha sido indispensable para la publicación de este libro en idioma español: Jessica Atal y Consuelo Montoya, de El Mercurio-Aguilar; Claudia Pertuzé y Javiera Mirelis, de Puente Gestión Cultural; Andrea Sekler; José Manuel Cruz, Lucy Young, Michael Grasty y la oficina de abogados Grasty Quintana Majlis y Cía.;
Hernán Somerville, Manfred Wilhemy, Fernanda Hurtado, Consuelo Fuenzalida y la Fundación Chilena del Pacífico; Cecilia Gajardo; Michelle Podmore y Rebekah Riley, de la embajada de Nueva Zelandia en Chile; Bronwen Golder; Andrew Wallace y Maureen Chadwick; Francisco Chadwick; Hilda Pino; Daniel Camus; María Teresa Infante Caffi; Gerry Williams; el Latin American Strategy Fund del gobierno neozelandés;
la marina y refugio Isla Jechica; Steve Edwards; y, finalmente y de manera muy especial, las hijas de Gerry y Marjorie Clark: Elsa, Belinda, Annalie y Penélope.


Nigel Fyfe
Embajador de Nueva Zelandia en Chile

 
 
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